Fantasía Errónea - 01
Mis ojos mentían sin duda alguna.
¡Carajo! No, no era un sueño, hacia más o menos un mes que había muerto, luego de eso desperté en un lugar extraño, recibí tortura y ahora no me quedaba fuerza alguna para siquiera hablar, incluso parpadear se me hacia difícil en esas condiciones.
— ¿Co… Mo… Llegué… a… Acá? —pregunté con pesadez.
— ¡Habla fuerte, inmunda rata! —habló nuevamente ese ¿ángel?
— Basta de esto, —habló un hombre de aspecto mayor, tenia una gran barba y una imponente mirada, me observaba, pero no parecía furioso ni nada, me veía con lástima— procedamos con el juicio, por eso he venido hasta acá.
Mi vista cobro todo sentido, mis párpados pesaban y me dolía pestañear, sin embargo, note que había una persona más junto a aquellas dos, una linda mujer, su cabello era lacio y largo, me veía directamente, bueno todos lo hacían, pero ella, al igual que aquel hombre mayor me veía con profunda tristeza, no sabia por qué, pero incluso yo me sentía mal, a pesar del estado de mi cuerpo.
— Julius Marcotvich, —hablo aquella mujer— estamos acá por una simple razón. Aún si nada más habemos 2 de los 8 líderes serás juzgado.
— ¿Juz… Ga… Do…? —hablé con pesadez.
— Así es. —habló nuevamente él hombre mayor— Julius, no solo se te acusa de Asesinato, también se te acusa de interactuar con el santo mundo.
Murmullos invadieron el salón, la presión subió y algunos me veían con susto.
— Silencio, Plebeyos. —habló él ángel.
Dos palabras y el silencio volvió a reinar en todo el lugar.
— No… Se… De que hablan. —dije viéndolos fijo.
— ¡Eres tan insolente como para verme a la cara! —exclamó. El viejo y la chica lo veían e inmediatamente bajaron sus cabezas.
— … —no tenía fuerzas para siquiera hablar.
— Haganlo. —un chasquido basto y dos tipos se acercaron a mi.
— Lo lamento señor, Julius. —mientras uno de los dos se acercaba a mi, noté un extraño olor, no sabia que era, pero era nostálgico.— Solo seguimos ordenes.
El segundo asintió.
— ¡Magia de tipo blanca, linea adoptada. Sello de sanación momentánea! —hablaron al unísono.
Poco a poco sentí que me revitalizaba, mis fuerzas volvían, podía escuchar mejor, mi visión había regresado, podía respirar sin dificultad.
— Gracias y adiós. Mi señor —dijo es segundo tipo.
Con mi visión recobrada note con mayor percepción a todos los que estaban en la sala, se veían normales, todo esto era mas extraño cuando lo podía ver, sin embargo los tres que estaba en frente mía, el «Ángel» si lo puedo llar así, se veía enojado, podía ver claramente 2 alas salir de su espalda, el hombre mayor ahora se veía sereno, parecía alguien importante debido a su forma de vestir, en cuanto a la mujer, ahora que la poda ver mas claro, lucia igual que la primera expresión que se me cruzo por la cabeza, se veía triste y preocupada.
— Has recuperado tus fuerzas. —el ángel me señalo y sonrio, su sonrisa daba miedo— inicia tu juicio joven Julius…
°°°
El ambiente bajo aún mas, los tres se pusieron de pie y comenzaron a caminar hacia mi. Me rodearon y formaron un triángulo,
— ¡Magia de tipo real! —hablaron al mismo tiempo— ¡linea sanguínea, Haló del destino!
Una luz blanca apareció abajo de mí, se hizo pequeña hasta volverse de mi tamaño.
Luego, aparecieron 4 paredes blancas, sellaron todos mis lados y luego se volvieron transparentes. Los tres volvieron a sus asientos. El círculo de luz seguía abajo de mí.
— Si mientes las paredes cambiaran de color, si las cuatro paredes cambian, aéreas sentenciado… —habló la mujer— sin embargo las preguntas serán directas, cada mentira aumenta una pared, si dices la verdad la pared volverá a su estad original. —termino.
— Además, —el viejo comenzó a hablar— si resultas ser culpable, se aplicara en túnel sello de la «Humillación»
— ¿Humillación? —murmuré.
— ¡Primera pregunta! — exclamo el ángel— ¿tu estabas en el castillo cuando asesinaron al gran Lord demonio?
— ¿Heh? Y-yo… ¡Por supuesto que no? —exclamé.
¡Bruuushhh!
La pared del lado izquierdo había cambiado, ahora era morada. ¿En que momento mentí?
— ¿Estuviste con el lord demonio cuando fue asesinado? —habló ahora la mujer.
— No… —respondí.
Nuevamente la pared había cambiado de color. Este vez había sido la izquierda. Los murmullos volvieron a comenzar, sólo me quedaba visibilidad en dos lados, y aún no sabia de que era todo lo que preguntaban.
— ¿Esto es tuyo no es así? —el viejo saco de un costado una navaja, o amenos eso parecía.
— ¡Claro que no! —grité— ¡No se que hago acá, no se que es de lo que se me inculpa, no se quienes son ustedes, liberenme, por favor, si es por dinero, no, ustedes buscan otra cosa, por favor, liberenme, no soy al que buscan.
Cuándo termine de hablar la pared de la derecha cambio de color, tenia tres paredes morada y una transparente.
— Última pregunta… —el ángel bajo lentamente y se acerco un poco a donde estaba— ¿Asesinaste al lord demonio…?
— ¡NO SE QUE HABLAS! —me acerque a la pared y lo veía fijamente.
La última pared cambio de color.
°°°
Cuatro paredes moradas, luego de unos segundo todas desaparecieron.
— Culpable… —él ángel se acerco a mi y susurro al oído.
No podía responder a lo que acababa de decir.
— Termina el juicio, comienza el castigo. —dijo la mujer mientras evitaba mirarme a los ojos.
Me levantaron y volvieron a sellar mi visión. Habían dicho que el castigo comenzaba, quizás me volverían a torturar. Sin embargo, comenzaron a caminar mientras me llevaban con ellos.
El viento soplaba, me di cuenta que habíamos salido, pero hacía donde nos dirigiamos.
Al cabo de unos cinco minutos de caminata se detuvieron, caminamos unos cuantos metros y me hincaron, removieron lo que sea que me obstruía la vista.
Note que estábamos en un peñasco, atrás mío no había nada, una muerte segura.
— Arnold Marcotvich. —habló un tipo que vestía muy elegante. — Los hijos del lord demonio han dejado en sus manos el castigo para el condenado acá presente, hoy el primer hijo de Enrique Marcotvich, el difunto lord demonio, recibirá la marca de la humillación.
El viejo que me había juzgado dio un paso al frente, comenzó a caminar hacía mí y tomo mi cabeza.
— Linea sanguínea. —su ojo comenzó a cambiar, era una mezcla entre un azul marino y una pupila esmeralda. — Ojo de humillación.
Comenzó a verme directo, un dolor corrió por mi espalda, me retorcí de dolor. Luego de unís segundos que parecieron horas me soltó.
Mi respiración pesaba, me dolía la espalda y cabeza, luego saco una daga.
— La peor humillación para un demonio es perder su vista, y mas si es de la familia real, sin un ojo pierdes más mas del 50% de poder, y con la humillación perecerás, —habló mientras se acercaba a mí.— Paga por tu pecado, sobrino mío. —coloco la daga en mi mejilla derecha y habló a mi oído— Perdoname señor mio, si sobrevive a esto, en 10 días espero verle en el peñasco de la aldea rumbletime.
¡Slashhh!
Había hecho un corte por todo el lado izquierdo de mi rostro. Sentía que quemaba. Trate de sujetar la herida pero mis manos estaban encadenadas.
Dos personas se acercaron a mi, desencadenaron mis manos y pies. Luego el mismo viejo se acerco, coloco su pié en mi hombro y…
¡PAM!
Me había empujado por el peñasco, estaba sangrando y mi rostro quemaba, sequía sin saber que había ocurrido y aún así había aceptado que moriría.
Caí en una especie de río, el golpe había sido duro, mi conciencia comenzaba a desvanecerse.
°°°
Abrí los ojos y todo era resplandeciente, era como lo que había visto hace días, era como volar en el espacio.
Me levante, no veía de mi lado derecho.
Giré y frente a mí había una mesa en ella habían dos personas, a una no la podía ver, pero la otra era una mujer muy hermosa, me veía con una sonrisa, cerro sus ojos y comenzó a mover sus labios:
— Es un gusto, señor héroe…
Capitulo 1: Un juicio Confuso.
Fin.
Comments for chapter "01"
QUE TE PARECIÓ?