The Lost Crystallus - 11-10

¡Presentamos al octavo conejo del Bunny Ears, el caballeroso Andrés Nathan!
[Luna]
Fue una larga noche, no pude dormir lo suficiente como para poder estar al 100%. No hay día libre tras una misión esta vez, debemos trabajar todos en la cafetería si queremos que nuestra economía no decaiga. Ese Fredor sí que nos puso un desafío, pero supongo que eso nos enseña a valorar mejor el dinero y se responsables.
Al ser agente de nivel 10, gano buen dinero, así que, en ese sentido, no he tenido problemas económicos. Y no es como que salga a comprar muchas cosas. Creo que soy bastante sencilla, aunque desde que conocí a Zero, si he gastado un poco más, sea en salidas u otras cosas de entretenimiento. Creo que me contagió un poco de su materialismo jeje.
A pesar de estar cansada, arrastre de las orejas a la coneja pelirroja y la lleve conmigo hasta donde guardamos los elementos de limpieza, pues se lo que hizo anoche…
Me adelante antes que los demás para que no sepan nada. Revisamos bien cada rincón y…
-Todo está perfectamente ordenado e higienizado, el aire huele hasta perfumado. Tu cabeza está a salvo, coneja pervertida- Le digo a mi amiga.
-¡Te dije que mi amorcito y yo, habíamos dejado todo impecable! No somos cerditos-
-Aun así… ¡No usen el Bunny Ears como hotel! De solo pensar que sus traseros tocaron todo…-
-Es que anoche estaba desesperada… necesitaba que mi novio me purifique, pero…-
-Sí, sí, lo sé… estas tan ardiente que con un simple toque ya te lo quieres… erm… comer-
-No te preocupes, no estuvimos mucho tiempo, el lugar es incomodo y hace mucho ruido. No quede satisfecha… que triste… buuuu…-
-*Suspiro* Y pensar que antes repudiabas estas cosas. Ahora eres una pervertida 24/7… ¿Dónde quedo esa Reina pura e inocente? Ah… de hecho creo que nunca existió…-
-¡No seas Cruel! Cuando experimentes ese tipo de placer, no querrás dejar de comer esa manzana prohibida jeje-
-Si… lo que tu digas…-
-¿No quieres la manzana de mi amorcito? Es sabrosa jiji-
-No gracias…-
A veces Reina es tan… impredeciblemente alocada. No sé que pretende realmente, lo normal sería que sintiera celos de todo mundo, ¿Por qué yo soy la excepción?
Ahora que recuerdo… hubo una época en donde yo le gustaba a Zero…
No creo que siga siendo así… ¿Cierto?
¡Ah! ¡¿Por qué recuerdo eso ahora?! ¡Además eso sucedió hace mucho! ¡Antes de que volviera con Reina! Seguramente estaba confundido, pero ahora la tiene a ella, a quien siempre amó, ¡Como debe ser!
Soy una tonta por alterarme… ¡Maldita pelirroja! ¡Me hace pensar cosas raras!
-¿Lunita? ¿Por qué estas roja como mi cabello?-
-*Rubor* ¡Por nada! ¡Vamos, hay que trabajar!- Yo digo, llevándomela del brazo
-¡Bueno pero no te enojes! Jeje-
Comenzamos otro día, la cafetería abre al público. Sin embargo, no hay clientes aun, lo cual es algo llamativo, pues siempre aparecen unos pocos al iniciar. No solo eso, se siente como una atmosfera extraña…
Tengo un mal presentimiento y no sé bien la razón…
El día esta hermoso, hace bastante calor, pero aquí dentro estamos bien por el aire acondicionado. No se anuncian lluvias, el periodo de vacaciones de verano está en su plenitud, por lo que hay bastante gente que vino a la costa.
Todo está como siempre…
¿Entonces por qué parece algo no está bien…?
De pronto, se escucha un fuerte estruendo que nos toma por sorpresa. La puerta principal se abre con tanta violencia, que los vidrios estallan en pedazos…
Entonces dos figuras aparecen…

Una chica rubia con mechones negros, sonrisa como de tiburón y mirada de delincuente. Lleva ropa de cuero, con falda corta también de cuero negro.
A su lado en cambio va una chica de cabello más corto, adornado con un moño, viste un traje como de oficinista, de color gris y lleva unos guantes negros.
Sin duda son un dúo bastante… llamativo…
Observo de reojo a Sarah, nos entendemos con una simple mirada.
Supongo que a esto se debía este mal presentimiento…
Nos lo advirtieron…
Son ellas…
Las lobas…
-¡Buenos días! Ustedes deben ser esos conejitos que se instalaron hace poco- Dice la rubia salvaje.
-Bienvenidas, ¿En qué podemos ayudarles? ¿Desean comer?- Pregunta Sarah, quien da un paso al frente, dándonos a entender que va a ocuparse del este asunto.
-Así que tú eres la líder de estos conejitos- Pregunta la rubia.
-Así es-
-Ya veo. Si que se montaron un gran negocio aquí, ¿Y temática de conejos? Interesante idea- Dice la rubia, observando a su alrededor.
-Nos pareció algo original para este país. Una idea Inspirada de cultura asiática jeje- Dice Sarah, actuando inocente.
-Eso está muy pero… en esta ciudad hay reglas…-
-¿Reglas?- Pregunta Sarah, inclinando la cabeza.
-Así como en la naturaleza, los lobos dominan territorios. Y justamente los conejitos, nada pueden hacer, solo esperar a ser devorados jeje-
-…- Sarah observa fijo.
-Esta parte de la ciudad está bajo el dominio de las lobas. Pueden montar los negocios que quieran, pero estarán obligados a darnos tributo, ¿Lo captan?-
-Mmm… ¡Ah! ¡Es como en las películas! ¿Cierto?- Dice Sarah.
-¿Ah?-
-¡Es el método clásico de las mafias, pagar por protección! Jeje-
-Si… algo así-
-¡De acuerdo! ¿Cuánto debemos pagar? ¿Vienen una vez por mes?-
La rubia se queda mirando sorprendida ante la emoción inocente de Sarah. Entonces comienza a reírse a carcajadas.
-¡Jajajajajaja! ¡Bien! ¡Parece que lo entendieron! ¡Perfecto entonces!-
De pronto, un fuerte estruendo sacude todo el lugar. La rubia le da un potente puñetazo en el rostro a Sarah, quien sale despedida hacia tras, cayendo encima de una mesa, partiéndola…
-¡¡¡Hermana!!!- Grita Lisa, quien es detenida por Gabriel.
Sarah se encuentra desplomada en el suelo, su nariz está sangrando. Todos deseamos atacar a estas lobas, pero debemos permanecer calmados y fingir que tenemos miedo, que somos cobardes…
La loba rubia se acerca y coloca su pie encima de Sarah…
-Creo que no están entendiendo la clase de situación en la que se encuentran. ¿Crees que vamos a aceptar que todo quede arreglado con una sonrisa?
Esa actitud tuya me enferma, ustedes tienen que entender lo que peligrosas que podemos ser. Lo afilados que están nuestros colmillos y que no dudaremos en morder si algo no nos gusta…-
-…- Sarah solo observa en silencio.
La rubia patea otra mesa, destroza platos y vasos…
Observo hacia afuera y veo un grupo grande de chicas con barbijos y mascaras, armadas con cadenas y palos…
Ya veo, estamos rodeados, no podemos hacer nada, solo aceptar esta situación…
-¡Escuchen bien conejitos! ¡Sigan jugando felices, pretendiendo tener un hermoso verano! ¡Pero ni se les ocurra olvidar para quien trabajan realmente, quienes les observan! Si se pasan de listos, no dudaremos en destruirlos. Esta ciudad no sufrirá ni extrañará su asquerosa cafetería de conejos… ¿Esta claro?-
-Si señorita…-
La rubia le da un puñetazo en el estomago a Sarah…
-¡¡¡No te escuche!!!-
-¡Ugh! ¡S-Si…! ¡Si señorita!-
-Parece que entendiste… aun así algo en ti no me gusta para nada…-
Mi mano tiembla, deseo romperle los huesos a esa chica, pero debo controlarme…
Noto que todos estamos igual…
Zero se encuentra a mi lado, le cuesta esconder su enojo y noto pequeños destellos en sus ojos. Debe estar tratando de controlar su maldición…
Esto es malo, si llega a liberarse…
La rubia continúa golpeando a Sarah…
-¡¡¡Ya basta!!!- Grita Reina, con una mirada furiosa.
-¿Ah? ¿Tienes algún problema pelirroja…?-
De pronto, la loba de traje, realiza un movimiento veloz y coloca su mano en el rostro de mi amiga. Entonces un destello aparece…
¡Ah! ¡Eso es!
-¡¡¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!-
Reina recibe una potente descarga eléctrica, proveniente de los guantes de esa mujer. Entonces cae desplomada en el suelo…
Observo a mi amigo, quien estalla en cólera y sus ojos se tornan rojos. Sin pensarlo, me abalanzo sobre él, abrazándolo…
-¡¡¡Hiiii!!! ¡¡¡Tengo miedo!!! ¡¡¡Protégeme!!!-
Finjo estar asustada y me aseguro de cubrir su rostro con mi cabeza para que no puedan ver sus ojos.
-¡¿…?!- Zero se muestra confundido.
-Tienes que calmarte… sé que es una mierda, yo también quiero matarlas… pero debemos hacerles creer que no tenemos forma de defendernos…-
-Pero…-
-Solo resiste… por favor resiste tu enojo…-
-…- Zero se muere el labio, tan fuerte que este sangra un poco, entonces sus ojos se calman.
-Jeh… eso pasa cuando una conejita intenta hacerse la ruda ante una loba- Dice la rubia.
La chica de traje comienza a acercarse, mirándonos fijo…
-Tu peli verde…- Dice la de traje gris, refiriéndose a mí.
-¿Qué quieres…?-
-Ese chico… ¿Es tu novio…?-
¿Por qué pregunta algo así? Da igual…
-Sí, soy su novia-
-Ya veo… es muy lindo… lo quiero…-
-¿Eh?-
-Los tres chicos de aquí… están lindos… los quiero…-
¡¿Qué mierda está diciendo está loca?!
-…- Zero la mira fijo, sin saber que esperarse…
-Oye… ¿Quieres salir conmigo?- Dice la mujer a mi amigo, con una expresión seria y una voz baja, un poco grave y directa como si fuese un ser sin emociones…
-¿Eh?- Zero se muestra confundido.
-¡Oye! ¿Otra vez ligando?- Grita La rubia.
-Los chicos de este lugar… son lindos, quiero salir con alguno de ellos…-
-Siempre tan romántica, aunque tu cara no demuestra eso. Mira… haz lo que quieras- Dice la rubia salvaje.
-Entonces… ¿Qué dices? Abandona a tu novia y ven conmigo… ¿No te parezco linda?- Le pregunta a mi amigo.
-Prefiero mil descargas eléctricas a salir contigo…- Dice mi amigo.
-Ya veo… que lastima…-
La mujer coloca su mano en mi hombro y suelta una poderosa descarga…
-¡¡¡kYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!-
Rápidamente, creo una capa de cristal que cubre mi hombro por debajo de mi ropa, lo que provoca que se interrumpa la descarga eléctrica. Gracias a esto, evito perder el conocimiento y nadie se da cuenta de lo que hice.
La mujer se sorprende de que siga consiente, aunque mi cuerpo apenas puede mantenerse en pie…
-Parece que eres más resistente de lo que esperaba… ¿Soportaras una segunda descarga…?-
Ella intenta volver a colocar su mano en mi cuerpo, pero es detenida por mi amigo, quien la sujeta del brazo con fuerza.
¡Mierda! ¡Sus ojos deben estar!
Al observarlo bien, noto que con su otra mano se está tapando los ojos…
Su cuerpo tiembla debido a la furia que está sintiendo…
-Me estas tocando… que seas lindo… no te da derecho a hacerlo… que lastima… tendré que castigarte a ti también…- Dice la mujer, sin cambiar su expresión serena.
-Detente-
[En el momento en que el muchacho suelta esa palabra, una gran presión se crea en el ambiente. Es como si el aire se hubiese vuelto una enorme roca que intenta aplastarlos a todos. No solo las dos lobas, también sus amigos sienten miedo…
El joven oculta sus ojos rojos, lucha por no liberar su odio y atacarlas. Sufre tratando de evitar que su aura oscura salga…
Pero sus emociones son tan intensas que estas escapan y se transmiten en el ambiente. Aquello que sienten que va a aplastarlos, es en realidad la furia que experimenta el muchacho al haber presenciado como dos preciadas personas, sufrieron daño.]
¿Qué es esta sensación…?
Tengo miedo…
Es como si un monstruo enorme estuviese aquí mismo, queriendo aplastarnos…
¿Acaso…?
¿Acaso es Zero…?
Con esa simple palabra… sentí su enojo… ¡Su aplastante deseo de acabar con todo!
Zero…
Un enorme silencio se crea, la mujer de traje gris, abre grandes sus ojos, mostrando asombro. Se libera de la mano de mi amigo y retrocede…
-Jeh… ¡Parece que ya entendieron la amenaza que realmente somos! Los dejaremos en paz por ahora, ¡Mas vale comportarse la próxima vez!- Dice la rubia salvaje.
En cuanto se marchan, socorremos de inmediato a Sarah y Reina. Buen… a mi también, ya que sufrí daños…
-¡Hermana! ¡¿Estás bien?!- Grita Lisa.
-Jeje, no te preocupes, tu hermana mayor es fuerte, ¡Me han dado peores palizas!- Dice Sarah, sonriendo.
-¡Reina!- Zero la sostiene en brazos.
-Uuuh… amorcito… todo me da vueltas… ¿Qué paso…?-
-¡Nosotras nos ocuparemos de tratarlas!- Dice Irina.
No me gusta que hayan lastimado a Reina de esa forma, pero por otro lado, fue positivo que estuviese desmayada cuando esa mujer se puso a querer ligar con los chicos. ¡¿Qué onda con ella?!
Parece que estas lobas tienen personalidades peculiares, pero son muy peligrosas…
Afortunadamente, teníamos activados los prendedores que cambian el color de nuestros cabellos, por lo que no vieron nuestras apariencias reales.
Las tres somos tratadas, afortunadamente no sufrimos daños graves, por lo que no deberemos ser hospitalizadas.
-Estoy bien amorcito, ya no me duele nada– Dice Reina, recostada en el sofá de la sala.
-…- Zero se mantiene callado con cara triste.
-¿Me darías un besito? ¡No creo que nos electrocutemos! Jiji-
Reina se mantiene de buen humor, seguramente para tratar que Zero no este triste. Ambos se besan de forma muy tierna.
-jeje, ahora si estoy completamente bien. Aunque no me molestarían mas besitos- Dice Reina, sonriendo.
-Muy bien, descansaremos un poco y luego de almorzar, tendremos una reunión para discutir lo sucedido- Dice Sarah.
-¡Entendido!- Decimos todos.
-Reina, quédate reposando un poco más, nada de movimientos bruscos- Ordena Irina.
-Está bien…- Responde Reina con mala cara.
-Voy a salir un momento, necesito aire fresco- Dice Zero.
-¡Esta bien amorcito! ¡Cuídate! Jeje-
Zero no solo está triste, está furioso, me doy cuenta de ello. Y sé que Reina también lo sabe, pero es inevitable, después de todo…
Todos estamos enojados…
[El joven Zero, abandona su hogar para dirigirse a un sitio más tranquilo y donde pueda disfrutar de la calmada soledad.
No se le ocurre mejor sitio que aquella terraza donde suele reunirse con su hermanita. Una vez que llega, comienza a pensar en lo sucedido.
La imagen de su amada, Sarah y Luna, siendo atacadas, provoca que le hierva la sangre y entonces, sin nadie que pueda verle…
Su cuerpo expulsa un aura siniestra y sus ojos se tornan carmesí. La maldición se hace presente con el grito furioso del muchacho.
“¡¡¡Voy a castigarlas!!! ¡¡¡Voy a matar a esas basuras!!!”
El joven golpea el suelo con su puño y respira agitado por el tremendo enojo que sufre…
“¿Estás bien?”
De pronto una voz suave, resuena en el aire.
El muchacho voltea para visualizar a una chica que él conoce a la perfección. La mejor compañía que podía pedir para un momento así…
Su hermanita Mai, se hace presente, como si hubiese sido enviada por el destino]
[Zero]
-Mai… ¿Qué haces aquí? No habíamos quedado en vernos hoy…-
-No lo sé, tenía un mal presentimiento. Y… de alguna manera… sentí que si venia aquí, te encontraría. ¿Todo está bien? Parece que estas sufriendo…-
-Jeje… si… temo que esta vez… estoy bastante enojado…-
-¿Qué sucedió?-
Nos sentamos en el borde de la terraza y le cuento todo lo ocurrido…
-Ya veo… así que lastimaron a Reina…-
-Si…-
-¿Cómo te sientes?-
-Con ganas de querer romperle las manos a esa chica. No puedo dejar de tener ese tipo de pensamientos…-
-¿Temes no saber qué parte es tu enojo y que parte es la maldición actuando?-
-Yo…-
-Tu enojo es tuyo, es real, pero se potencia con la maldición-
-Creo… que aunque no estuviese maldito, aun así yo… me sentiría igual de furioso…-
-Eso… es normal…-
A pesar de tener su rostro relajado de siempre, su voz demuestra su enojo, así como sus ojos rojos y el aura oscura emanando de ella…
-Mai… ¿También te enojaste mucho?-
-Si… porque Reina me aceptó… me dijo que soy parte de su familia. Y la familia… es algo que debe protegerse. Mientras pueda hacerlo… yo lucharé por ti y por ella…-
Las palabras de mi hermanita, logran calmar mi enojo. Entonces procedo a acariciar su cabeza, logrando que ella también se calme y desactive sus ojos.
-Gracias hermanita-
-*Rubor* De nada…-
-Jeje-
-Zero… ¿Qué vas a hacer? ¿Te vengarás?-
-Debemos detener a las Lobas, es parte de nuestro trabajo. ¡Así qué aprovecharé para hacerlas sufrir!-
-Yo te ayudaré. Veré que puedo averiguar sobre ellas-
-¿Segura? No quiero que te metas en problemas-
-¡No te preocupes! ¡Diana no se enterará ni se enojará!- Dice mientras hace saludo militar, soltando un aura de confianza y determinación, aunque su mirada no lo indique.
-Gracias… Mai…-
-Zero… esto…-
-¿Si?-
-Está comenzando… a dolerte… ¿Cierto?-
-¿Eh?-
-Haberte reprimido tanto… duele… ¿Verdad?-
Como solo dije que iba a salir a despejarme, no puedo quedarme mucho más tiempo con Mai, aunque eso me gustaría. Me despido de ella y regreso al Bunny Ears, pero con un poco de mejor humor.
Al llegar, veo a Reina que ya es capaz de levantarse, así que le doy un abrazo y un beso. Ella me sonríe con dulzura, nos quedamos mirándonos fijo, ignorando el mundo que nos rodea…
Es tan linda…
Por eso es imperdonable que alguien quiera lastimarla…
-¡Aaaaw! ¿Acaso no les calma el corazón, verlos tan acaramelados? ¡Sin duda son mi pareja favorita!- Dice Lina.
-Hace que el mal trago que vivimos, sea algo lejano, debo admitir- Dice Irina.
-Si ellos tienen tiempo para andar de romanticones frente a nosotros, entonces no hay de qué preocuparse- Dice Luna.
-Nadie puede matar el romance de esos dos- Dice Gabriel-
-*Rubor* ¡Dejen de mirarnos y ocúpense de sus asuntos! Tontos…- Dice Reina, avergonzada.
Parece que todos se encuentran bien, podemos volver a sonreír de nuevo.
Sin importar ser el centro de atención, le doy un gran beso a Reina. Ella se sorprende un poco por esto…
-*Rubor* Amorcito… nos están viendo todos… jeje-
-En este momento puedo soportar la vergüenza, porque solo quiero abrazarte y besarte mucho-
Reina me mira sorprendida, luego su rostro se torna rojo como su cabello y baja la mirada con una sonrisa, luego hunde su rostro en mi pecho.
-*Rubor* Tontito… jiji-
Todos nos reunimos en la sala para tratar el asunto de las Lobas.
-Sin duda pasamos una situación de mierda, pero ya todos nos esperábamos esta visita, gracias a las advertencias de nuestros vecinos- Explica Sarah.
-¿De verdad te encuentras bien? Te golpearon bastante…- Yo pregunto.
-Jeje, ¡Estoy bien! Admito que esa chica golpea fuerte, pero me he tenido peores castigos. Mi cuerpo es resistente- Dice Sarah, alzando los brazos.
-Hermana… no sé si eso es algo para enorgullecerse…- Dice Lisa, preocupada.
-Nadie desea que vuelvan a golpearte…- Dice Andrés.
-Pudimos tener un contacto directo con miembros de las Lobas, uno de los tres clanes principales que controlan el lado oscuro de la ciudad capital. Resultaron ser más salvajes y despiadadas de lo que imaginábamos- Explica Sarah.
-Afuera del local, se encontraba un grupo numeroso, rodeándonos. Lo más seguro es que esas dos que ingresaron, sean capitanas o posean un puesto elevado- Comenta Luna.
-No se noto ni una pizca de amabilidad en esa rubia…- Dice Irina.
-¡Me dio mucho miedo!- Dice Lina.
-La otra chica, daba más miedo, porque no sabías que esperar de ella…- Comenta Luna, cruzada de brazos.
-¡Es verdad! Ella me provocó más miedo, ¡En especial cuando comenzó a querer ligar con nuestros chicos!- Dice Lina.
-Espera… ¿Qué dijo?- Pregunta Reina.
-¿Nuestros chicos?- Pregunta Irina.
-¡Sí! ¡Son nuestros amigos! ¡Nos pertenecen! Nosotras aprobamos o desaprobamos sus romances, es la ley de la amistad femenina- Dice Lina.
-¿De dónde sacaste eso?- Pregunta Irina.
-Tú aprobaste a Reinita, de lo contrario ella no podría haberlo reclamado-
-¡¡¡Oigan!!! ¡¿Cómo es eso de que una de ellas ligó con los chicos?! ¡¡¡Amorcito!!! ¡¡¡Explícate!!!- Dice Reina, mirándome con enojo e inflando sus mejillas.
-Cálmate pelirroja, sucedió después de que te desmayaste. Esa chica dijo que ellos tres les resultaban atractivos, así que pregunto si querían salir con ella. Tu novio obviamente se negó y… bueno… no importa- Explica Luna.
-¿Eh? Bueno… creo ya comprendo…- Dice Reina.
-¿Qué comprendes?- Pregunta Luna.
-Que esa loba en realidad es una zorra que debo eliminar…- Dice Reina, con mirada siniestra.
-Si… esperaba un comentario así de tu parte…- Dice Luna.
-Yo también deseo castigarla, por lo que le hizo a mi novia. No se lo perdonaré jamás…-
-*Rubor* Amorcito…- Ella me mira sonriendo.
-Las lobas nos consideran una presa más de donde sacar dinero. Podemos usar eso como ventaja para evitar que sospechen cuando realicemos misiones- Comenta Sarah.
-¿Qué sigue ahora?- Pregunta Andrés.
-Iremos desbaratando sus negocios, para perjudicar su economía. Eso las hará salir y actuar con enojo, lo que dará lugar a cometer errores. Haremos que pierdan la confianza de la serpiente y las destruiremos cuando más debilitadas estén- Explica Sarah.
-Es como Zero logró destruir a los Mosqueteros- Comenta Gabriel.
-No será un trabajo que solo haremos nosotros. Será la colaboración de todos los agentes de este lado de la ciudad- Comenta Sarah.
-Algo me dice que llevará su tiempo, supongo que deberemos ir con paciencia y cautela- Comenta Luna.
-Gente desaparecida y cristales extraños que dan poderes, circulando por ahí. Algo me dice que descubriremos la verdad si logramos destruir a todos los clanes mafiosos. Si cae la serpiente, el enemigo principal deberá mostrar su verdadero rostro- Dice Sarah, con mirada seria e imponente.
-Todo está conectado, pero… ¿Quién posee cada rol en esta guerra? Eso es lo que debemos saber- Comenta Luna.
-A partir de ahora, tendremos más trabajo. Tras lo descubierto por Luna y Reina, sin duda tendremos más misiones. Yo estaré ocupada investigando el tráfico de cristales en otras partes de la ciudad. Y ustedes dos, Lina e Irina, comenzarán a trabajar también en un hospital cercano. ¡Ánimo!- Comenta Sarah.
-¡Gracias! ¡Nos esforzaremos!- Dicen ambas.
-Se que todos tendremos muchas responsabilidades, pero lamentablemente no podemos abandonar al Bunny Ears. Algunos días no podremos estar todos juntos, pero a pesar de la agenda ajustada, trabajaremos todos por igual, ¿Entendido?- Explica Sarah.
-¡Sí!- Gritamos todo con entusiasmo.
Claramente no abrimos la cafetería tras lo ocurrido. Aunque si bien, podríamos haber trabajado sin problemas, optamos por no hacerlo para pretender que nos asustamos y así no levantar sospechas.
El resto del día transcurrió sin problemas. La noche llego y tras la cena, me quede viendo la televisión en la sala junto a Luna. El resto se encuentra en sus habitaciones.
-¿Sigues enojado?- Me pregunta mi sensei.
–No, pero aun quiero romperle las manos a esa mujer…-
-Entonces si sigues enojado jeje. Se te está pegando lo vengativo de tu novia-
-No solo es por Reina, también por ti y Sarah-
-Te diría que no pienses en ello, pero en este caso, si debemos detenerlas, así que puedes vengarte. Eso sí, no exageres mucho…- Me dice con una mirada que demuestra su preocupación.
-Lo siento, supongo que debo provocarte miedo al mostrarme enojado…-
-No te preocupes, si te descontrolas por la maldición, te haré volver a golpes, ¡Te faltan mil años para poder superarme!- Dice Luna con confianza.
-“Entonces el día que te derrote, podre tomarte como mi esposa”-
-*Rubor* ¡¿Zero?!-
-*Rubor* ¡Espera! ¡Yo no dije eso!-
Al voltear, vemos que Reina esta oculta detrás del sofá, siendo la que dijo aquella frase, haciendo voz grave para tratar de imitarme.
-¡Pfff! ¡Jajajaja! ¡Debiste ver tu cara! ¡Te la creíste!- Dice mi novia, burlándose de mi adorable sensei.
Luna se pone toda colorada y entonces comienza a perseguir a Reina. Ambas corren hacia la terraza, donde desconozco que final tendrán. Aun así es adorable verlas actuar así. Aunque no sé si deberían hacer esas cosas tras el daño que recibieron…
Apago la televisión, voy a la cocina y preparo dos bebidas heladas junto un plato de galletas. Entonces me dirijo a la habitación de Lina e Irina, toco la puerta y espero su respuesta.
-Les traje unas bebidas frías y galletas-
-¡Oh! ¡Nuestro caballero de brillante armadura! ¡Gracias!- Dice Lina con brillo en sus ojos.
-jeje, que amable de tu parte- Dice Irina.
Sé que ambas se quedan estudiando después de cenar. Han avanzado mucho en sus carreras y ya están dejando de ser simples enfermeras para convertirse en doctoras. En estos días, comenzarán a trabajar en un hospital cercano, recomendadas por la misma Agnes. Apenas tendrán tiempo libre, por lo que quiero hacer lo que esté a mi alcance para que se sientan cómodas.
-Se que están trabajando muy duro. No es mucho lo que puedo hacer por ustedes, pero lo mínimo que pueda, lo haré sin dudar para que estén relajadas-
-¿Así tratas a Reina todo el tiempo? ¿Con esa atención y caballerosidad? ¡Qué envidia! Quizás debí intentar conquistarte jeje, ¡Entonces la que viviría como “reina”, seria yo! Jajajaja. Si, chiste malo…- Dice Lina.
-Siempre has sido bastante atento con nosotras, eres un gran amigo. Debo admitir que esta experiencia me resulta divertida y emocionante. Sé que viviremos momentos malos como el de esta mañana, pero aun así me gusta estar aquí. Me permite conocer un poco más de mis amistades- Comenta Irina con una dulce sonrisa.
-Jeje y más importante, poder ver de cerca el romance entre Reina y tu- Dice Lina mientras disfruta de sus galletas.
-Estoy de acuerdo con Lina en eso. Cuando pienso en aquellos días en que te conocimos, en cómo te esforzabas cada día sin descanso, para poder volver a verla. Y ahora ver como lograste tu objetivo. Como ella te mira con brillo en sus ojos, como te da abrazos llenos de amor sincero, como expresa su amor sin timidez, como se esfuerza para hacerte feliz. Me alegra tanto que ella correspondiera a tus sentimientos y recompensara todo tu esfuerzo- Expresa Irina con una dulce sonrisa.
-¡Y pensar que lo trataste muy feo cuando lo conocimos!- Menciona Lina.
-*Rubor* ya me disculpe por eso…- Dice Irina avergonzada.
-Jajaja, ¡En verdad me diste mucho miedo!-
-Mmm…- Irina baja la mirada y se muestra avergonzada.
-Pero en esa época todo me daba miedo. Y al final, todo resulto bien, de no ser por su amistad, no hubiese llegado lejos. ¡Por eso seré su amigo fiel por siempre!-
-¡Aaaw! Espera un momento…- Dice Lina.
-¿Si?-
Ella saca su teléfono y…
-¡Hola Reinita! Zero nos vino a traer bocadillos nocturnos y nos agradece por ser sus amigas, ¡Solicitamos permiso para abrazar a tu novio! Prometo no tocarle nada raro, aunque no respondo por Irina jeje-
-Oye…- Responde Irina con mala cara.
-¡Gracias Reinita! Nos vemos jeje. ¡Dijo que si!-
-¿Hacia falta llamarla…?- Yo pregunto.
-Podríamos abrazarte, ella ingresa por X motivo y ¡Pum! ¡Malentendido romántico! Ella se larga llorando, tú la persigues, ella te dice que ya no confía en ti y adiós relación-
-Creo que tienes demasiada imaginación…- Dice Irina con mala cara.
-¡En fin! ¡Abracemos a nuestro preciado amigo!-
Ambas me dan un fuerte abrazo.
-*Rubor* Se siente lindo pero no deja de ser vergonzoso…-
-Nunca cambies- Dice Irina, sonriendo con dulzura.
-Dale duro a Reinita hasta que explote como un globo y tengan mucha descendencia- Dice Lina.
-Lina… ¿No puedes ser seria dos segundos?- Pregunta Irina.
-Sabes que no, por eso mi público me ama por quien soy- Contesta Lina.
-A este paso, creo que será Reina quien acabe conmigo antes de que yo pueda hacerla explotar…-
-Jeje, es toda una bestia, ¿Cierto? Un día tienes que contarme tus aventuras prohibidas- Comenta Lina.
-*Suspiro* ¿En qué momento te corrompiste tanto…?- Se pregunta Irina.
A todo esto, ellas continúan abrazándome, lo cual no me molesta, solo es un detalle…
Luego de unos minutos, las dejo tranquilas y abandono la habitación para ir a la mía.
-¡¡¡Amorcito!!!-
Reina aparece de la nada y salta a abrazarme. Logro mantener el equilibrio para evitar caer, entonces ella se aferra a mí, tanto con sus brazos como con sus piernas.
-Reina… ten más cuidado…-
-Jiji, ya que te estaban dando abracitos, yo también quería darte otro. ¿Peso mucho?-
-No, para nada-
-¡Qué bueno! Jeje-
-Llevarte en brazos a nuestra luna de miel, no será un problema-
-*Rubor* Amorcito… jiji… ay pero que cosas dices…-
-*rubor* Solo digo la verdad…-
Reina se me queda viendo, con una dulce sonrisa y ojitos brillosos. Sigue aferrada a mí como una perezosa aferrada a un árbol.
Creo que debí usar un mejor ejemplo…
-Eres tan lindo… ¡Besho!-
Reina comienza a darme besitos mientras afloja sus piernas para quedarse de pie, pero sin despegar sus brazos de mi cuerpo.
¡Maldita sea! ¡Es tan mega adorable! Y cada beso es un viaje al paraíso…
-Reina…-
-Amorcito…-
-Jiji, que ternuritas-
-¿…?- Reina y yo, volteamos para ver a Lina e Irina, espiando desde la puerta de su habitación…
-Continúen, pretendan que no existimos- Dice Lina.
-Jeje, se ven tan adorables, pero no se preocupen, los dejaremos en paz, vamos Lina- Dice Irina sonriendo.
-Yo quiero verlos coquetear- Dice Lina.
-*Rubor* uuuh… ¡Vámonos amorcito, es hora de dormir!- Dice Reina, tomándome de la mano.
-*Rubor* B-Buenas noches chicas…-
-¡Dense mucho cariñito! Jiji- Dice Lina.
-¡Tonta!- Dice Reina, sacándole la lengua.
-No hagan mucho ruido, parejita, esta gatita necesita su buena dosis de sueño- Dice Luna, apoyada sobre el marco de su puerta, con una sonrisa y orejas gatunas.
-¡¡¡Cállate o te gritaré en la oreja!!!- Protesta Reinita.
Ingresamos a nuestra habitación, para poder tener privacidad.
-Esas metiches… ¡Una no puede gozar de su amor en paz! ¡Hmph!- Dice ella, cruzada de brazos e inflando sus mejillas.
-Bueno, nosotros nos pusimos romanticones en mitad del pasillo, no se las puede culpar jeje-
-Aun así… ¡Ah!-
Reina de pronto pierde el equilibrio, pero logro atraparla.
-¡¿Estás bien?!-
-Si jeje, no te preocupes. Es solo que… luego de una misión bastante intensa, de dormir poco y recibir una descarga eléctrica… ¡Cómo que mi cuerpo pide a gritos descansar! Jaja-
-Tienes que tener más cuidado, no debiste salir corriendo por ahí con Luna…-
-Lo siento jiji-
-Vamos, te acostaré en la cama-
-¡Gracias! Pero… esto… ¿Por qué me estas desvistiendo…? ¿Acaso quieres…?-
-No es eso, solo aprovecho el bug de que estas débil para dejarte en ropa interior-
-Pervertido… si querías eso, bastaba con pedírmelo, ¿Quieres que me saque todo?-
-No… si haces eso, no podre controlarme y no creo que tú puedas aguantar-
-Buen punto. Entonces solo dejarás tu perversión a medias-
-Exacto, ¡Disfrutare de tener una linda pelirroja en ropa interior en mi cama!-
-Jeje, tú y tus locuras. Aaah… estoy muy cansada, de lo contrario, te harías muchas más cosas- Dice ella sonriendo con su mano en su barbilla.
La levanto en mis brazos y la acuesto. Mis deseos de quitarle la ropa interior, son bastante fuertes, pero creo poder tratar de controlarme. Creo… o intentaré creer que puedo…
Apenas me acuesto, Reina se acerca y se apoya en mi pecho, entonces la rodeo con mi brazo izquierdo y le acaricio el cabello.
-Aaah… eres tan cómodo amorcito…-
-Descansa bien Reinita, mereces tener dulces sueños-
-Jeje… desearía tener más energías para poder darte más cariño… pero… honestamente… no tengo más fuerzas… ¿Me acaricias por un rato…?-
-Si mi Reinita-
-Te quiero mucho… amorcito…-
Reina no tarda en quedarse dormida. Ella no suele roncar mucho, siempre duerme con una respiración suave, apenas se nota. Si suele hablar dormida y casi siempre me nombra a mí, ¿De verdad sueña tanto conmigo?
Bueno… yo sueño muchas cosas sin sentido, pero ella también suele estar en mis locas aventuras jeje.
-Pude controlar mis ojos a duras penas, cuando esa chica le ataco. De no ser por Luna…-
Pero… ¿Hasta cuándo podré seguir así?
Cada día… me siento más enojado en mi interior…
Pero son estos momentos con ella, en los que ese enojo se me olvida por completo. Sin embargo, no desaparece, sigue ahí, solo que se me hace más fácil ignorarlo…
¿Llegará el día en que ni el amor de Reina, pueda hacerme ignorar esto…?
No…
No debo perder mi voluntad. Mi más grande temor se cumplirá en el instante en que justamente mi voluntad se rompa…
Tengo que ser fuerte… por ella… por todos…
Abro mis ojos y me doy cuenta de que ya ha amanecido. Desconozco cuando me quede dormido, pero Reina sigue aferrada a mí, parece que ni se movió. Continúa durmiendo con una dulce sonrisa.
-Mmm…- De pronto ella abre sus ojitos.
-Buenos días, Reinita-
-Buen día… amorcito- Dice con una sonrisa y ojos entrecerrados.
Ella se levanta y estira sus brazos, dando un tierno bostezo. La frazada que cubre su cuerpo, cae por obra de la física, permitiendo que pueda ver sus hermosos pechos que…
Espera… ¿Qué?
Reina mira hacia abajo y se da cuenta de lo ocurrido, entonces me mira…
-*Rubor* ¡Juro que no te quite el sostén mientras dormías! ¿O quizás lo hice sonámbulo…? Me creo capaz…-
-Jeje, descuida amorcito, yo me quite el sostén en un momento de la noche-
-¿Por qué?-
-Para mayor comodidad, ¡Se siente muy bien cuando están libres! Jeje. Y también para darte una linda sorpresa en la mañana-
-*Rubor* Reina…-
-Gracias a ti, pude dormir muy bien, ¡Es mi deber como novia, darte una recompensa! Y sé que amas mis pechos jeje-
-…-
-¿Amorcito?-
-Itadakimasu…-
-¿Eh?-
Sin ninguna intensión de resistirme, la abrazo y hundo mi cabeza en ese paraíso. De esa manera, ambos tenemos una mañana bastante divertida.
Abandonamos la habitación para ir a la sala a desayunar. Allí se encuentran los demás, sea viendo la televisión en el sofá o preparando el desayuno en la cocina.
-Buenos días- Decimos Reina y yo.
-¡Buen día! Vaya Reinita, te ves muy feliz, ¿Paso algo bueno entre ustedes? Jeje- Pregunta Lina.
-Despertar junto a mi novio, es suficiente para estar plenamente feliz- Dice Reina con orgullo.
-¿Están mirando las noticias?- Yo pregunto.
-Sí, parece que hubo bastante revuelo con algo, aunque no se bien que- Explica Lina.
-Algo de un asesinato pero no sabemos de quien- Dice Gabriel.
-¡Atención todos! Tenemos una llamada de Verónica- Anuncia Sarah.
Nos reunimos todos en la mesa de la sala para atender la llamada. Del teléfono de Sarah, sale una ventana holográfica redonda, allí se proyecta el rostro de Verónica en perfecta calidad.
-Buenos días, agentes del Bunny Ears-
-Buenos días señorita Verónica, ¿A qué se debe su llamada?- Pregunta Sarah.
-Seré breve, quizás ya lo sepan, pues ya es noticia en todos los medios. Encontraron sin vida, tanto al Gobernador como a su hijo-
-¿Mm? Espera… ¡Ah! ¡Luna! ¡¿Acaso no es…?!- Dice Reina sorprendida.
-¡Sí! ¡Es a quien le sacamos información la otra noche!- Responde Luna.
==Fin del Capitulo==
Comments for chapter "11-10"
QUE TE PARECIÓ?