The Lost Crystallus - 11-13
[Irina]
“¿Por qué siempre estas estudiando? ¿No te gusta jugar?”
Esas fueron las primeras palabras de quien se convertiría en una de mis más preciadas amistades.
Era la escuela primaria, una niña rubia de ojitos verdes, con una sonrisa curiosa, se sentó a mi lado y comenzó a hablarme mientras el resto salía del salón de clases para ir a divertirse en el patio.
No podía culparla por pensar eso de mí. Desde un principio di la imagen de ser aburrida…
Desde pequeña, me enfoque en mis estudios y veía la diversión como una pérdida de tiempo. Razón de que mis compañeros dejarán de prestarme atención.
Estaba sola, pero no me molestaba…
Sin embargo, ella… por simple curiosidad, se acercó a mí y nunca más se apartó de mi lado
No sé que vio de interesante en mí en ese momento…
Confundida ante su mirada alegre e inocente, yo simplemente le explique mi motivación…
“¡¿Eh?! ¿Estudias para ser una doctora? ¡Eso es genial! Pero aún falta mucho para que seamos adultas, ¡No pasa nada si juegas un poco! ¿No crees? Jeje”
Ella tenía un razonamiento simple. Y solo eso bastaba para tener razón. Yo estaba mal…
¿Por qué deseaba ser doctora ya desde los 6 años?
Porque admiraba a mis abuelos de lado materno…
Yo quería demostrar que podía brillar como ellos, a mi manera…
Ambos se conocieron en el servicio militar, formaron una gran amistad de manera inmediata. Eran tiempos difíciles, el mundo atravesaba conflictos a gran escala. Ambos lograron convertirse en grandiosos soldados, obteniendo importantes victorias que evitaron peores desastres de los que la humanidad logró presenciar.
Tras ganar tantos reconocimientos y ascensos, la amistad de ambos había alcanzado un nuevo nivel. El romance surgió entre ambos y decidieron formar una familia, adoptando a quien sería mi madre.
Lamentablemente, mi abuelo Jefferson falleció cuando tenía 10 años…
“¿Eh? ¿Tus dos abuelos se casaron y adoptaron a tu mami? ¿No hay abuela ahí? Ya veo… ¡Es genial! Jeje”
En ese momento no lo sabía, para la sociedad de Ancardia, no existe la discriminación por esa clase de temas. Mi familia nunca fue vista como algo raro. Y aunque fuese así, debido al cargo importante de mi abuelo Isaac, nadie se atrevería a decirle algo.
Es por eso que luego me sorprendí mucho al descubrir que en el mundo exterior, muchos pensamientos y costumbres que aquí son normales, allá son bastante repudiadas.
Por lo que he estudiado, Sylphica dejó en claro que muchas reglas del mundo exterior solo retrasarían, por lo que se aseguró de que su organización tuviese un pensamiento más libre.
“Oye… ¿Y es divertido ser doctora?”
No veía esa vocación como algo divertido. Yo quería demostrar mi propia grandeza y ayudar a otros. Quería labrarme una buena reputación como mis abuelos.
La realidad es que mi familia nunca tuvo la costumbre de imponer nada. Siempre hubo libertad en elegir lo que quisieras ser. Por ejemplo, mi hermano decidió ser soldado por propia voluntad.
Nadie fue estricto conmigo, yo elegí ser así. No me daba cuenta de que enfocarme tanto en eso e ignorar cosas como la diversión, era algo tonto e inmaduro. Ella me hizo dar cuenta de eso…
“¡Me llamo Lina! ¿Puedo ser tu amiga? ¡Haré que te diviertas mucho para que de esa forma seas una doctora feliz! Jeje”
Gracias a Lina, comencé a abrirme un poco más. Jugaba con ella, me divertía como una niña más, pero no descuidaba mis estudios.
También comencé a abrirme un poco más e interactuar con mis compañeros. Era capaz de establecer una charla normal, de reír con otros, pero no pude conectar con nadie más como para tener otra amistad.
Pero estaba bien así, con Lina era más que suficiente…
“¡Bien! ¡Ya me decidí! ¡Yo también seré doctora! ¡Suena divertido! ¡Mami y Papi, estarán contentos!”
Cierto día salió con esa idea, parecía algo tonto que dejaría de lado al poco tiempo, pero no era así, en verdad se lo estaba tomando con seriedad.
Ella es así, siempre sale con alguna locura y avanza con una sonrisa.
Los años fueron pasando, poco a poco fui creciendo. Y al llegar al inicio de la adolescencia, comencé a notar que muchos me miraban. Entonces llegaron elogios por mi apariencia. Me sorprendí de resultar ser atractiva para los demás.
Era algo incomodo y molesto, así que trataba de ignorar a todo el mundo. Me refugiaba en mis estudios y en la compañía de Lina.
Pero entonces, cierto día… ocurrió algo inesperado… algo impensable para mí…
¡Jamás lo había considerado posible!
Hoy en día, prefiero mantenerlo en secreto. No me gusta recordarlo…
Me gustaba un chico…
No sabía qué hacer, no sabía cómo sentirme…
Lina estuvo ahí para darme ánimos y ayudarme a acercarme a esa persona.
Todo parecía marchar bien, yo también le atraía. Me sentía feliz de ser atractiva, porque eso me permitiría poder experimentar un nuevo tipo de relación. Me permitiría ser más normal y dejar de ser aburrida.
Y entonces… sucedió, comencé a experimentar una relación romántica…
No estaba tan mal, al menos eso pensaba en ese entonces…
Aunque era bastante tímida y me costaba avanzar, el simple hecho de ser abrazada, era demasiado para mi…
Lamentablemente o quizás afortunadamente, choque con la cruel realidad de inmediato. Escuche por casualidad a mi “pareja”, alardear de salir conmigo, tratándome solo como un premio valioso. Se burlaba de mí por ser lenta, solo era paciente porque buscaba que yo fuese su esposa en el futuro y así obtener la gloria de mi apellido.
Todo en él era falso…
Sus palabras, su sonrisa, su mirada…
Lo único que buscaba era utilizarme…
También insultaba a mi amiga, por no pertenecer a una gran familia. La tomaban como rara por siempre tener una actitud animada y alocada…
Esa decepción… esa humillación…
Mi familia, mi amistad, las dos cosas más importantes de mi vida, siendo insultadas…
Las burlas y risas de todos…
El cómo me trataba como un trofeo…
Me hizo sentir mucha ira, por lo que, al día siguiente, frente a todo mundo, lo golpee fuerte en el rostro, mandándolo a volar.
Tras eso, los años pasaron sin grandes cambios. Lina y yo, esforzándonos para cumplir nuestra meta.
Y entonces llego el día en que dimos el primer paso, nos convertimos en enfermeras novatas. Iríamos adquiriendo experiencia mientras estudiábamos para rendir exámenes. No esperaban muchísimos exámenes, muchísimo trabajo, demasiada experiencia por adquirir…
“Hermana, ¿Qué te sucede? Últimamente te noto como distraída, triste también”
Mi hermano y yo, siempre nos llevamos bien. El se esfuerza mucho como yo, por eso le admiro y respeto. A pesar de estar enfocado en su objetivo, nunca descuido su relación conmigo. Y siempre que ha notado que algo me preocupaba, estaba ahí para darme ánimos o algún consejo.
“¡Soy tu hermano! ¡Puedo notar cuando algo te inquieta! Puedes hablar conmigo jeje”
Es verdad, muchos pensamientos daban vueltas en mi cabeza…
Un gran cambio se había producido en mi vida. Entonces comencé a reflexionar sobre ello, dándome cuenta de lo mala persona que fui…
Aun recuerdo esa charla que tuve con mi hermano…
-Tengo un amigo… y… fui muy mala con él…-
Era verdad… no estaba mintiendo…
-Es un joven que vino de muy lejos, buscando a alguien…
Lo abandonó todo por esa persona, absolutamente todo…
Para poder ver a esa chica que tanto le gusta, tiene que convertirse en un agente secreto.
Es demasiado para alguien que no posee experiencia en eso. Se trataba de un chico normal, alguien del mundo exterior… ¡No tiene idea de nada!-
Mi hermano no me interrumpía, se quedaba escuchando atentamente.
-Lo conocí junto a Lina. Fue algo casual, simplemente quiso ayudarnos a cargar unas cajas pesadas.
Yo… pensaba que sería otro tonto que buscaría ligar, entonces lo trate muy cortante para alejarlo…
Luego comprendí que él no buscaba eso. Su mirada y actitud no eran como la mayoría de los chicos que había conocido…-
Estaba tan cerrada de mente, que juzgaba a todos por igual. Estaba siendo muy inmadura…
-En cuanto supe su historia, me sorprendí. Pero entonces pensé que era un estúpido…
¿Abandonarlo todo por una chica que apenas conoció? ¿Alguien que le mintió? ¡Esa chica nunca le dijo quien era realmente! ¡Y por eso él lo dejo todo para venir a buscarla! Y cuando llegó de milagro a este mundo, ella ni siquiera estaba ahí para recibirlo…
Es claro que todo es una tontería… y esa chica no quiere verlo, no le interesa…-
Mientras hablaba, sentía más y más enojo…
¿Por quién? ¿Por esa chica? ¿Por él? ¿Por qué me parecía todo estúpido o realmente quería verlo triunfar?
“¿Por qué das por hecho que su lucha es una pérdida de tiempo? ¿Por qué aseguras que esa chica no lo quiere?
Para ese joven, su lucha lo es todo. Si realmente se esfuerza al máximo por ello y no molesta a nadie, entonces no existen motivos para criticarle, ¿No lo crees?”
Mi hermano sentía admiración, no pensaba que era una estupidez.
-Lo sé, yo estaba mal por pensar así. Pero entonces lo vi llorar… lo vi expresar sus miedos e inseguridades…
¿Cómo no me di cuenta antes?
Se encontraba en un mundo nuevo, totalmente diferente. Estaba solo, a pesar de tener dos amigas que le acompañaban, en su corazón aun había soledad. No podía confiar fácilmente en otros. Y muchos le atacaban por ser diferente…
A pesar del miedo constante a todo lo que le rodeaba y el pensamiento de no poder lograr su objetivo, no se ha detenido…
Todas las mañanas sale a correr. Es algo simple, pero es el primer paso para alcanzar su sueño. Es mínimo, pero lo realiza con seriedad, porque para él, hacer eso lo es todo…-
El sentía mucho miedo, incluso de mí. Luchaba solo, sin la esperanza de que nadie le abriera su corazón con bondad sincera…
Yo le di una mala imagen de mí cuando nos conocimos…
Y a pesar de sentir miedo, nunca mostro mala cara conmigo, siempre fue respetuoso desde el inicio.
Juré nunca más volver a burlarme de él…
Yo no quiero ser esa clase de persona. No quiero sentirme superior a nadie…
“Hermana, es claro lo que sucede…
Te sientes mal por haber pensado cosas feas de él.
¿Por qué te afecta?
Porque le has reconocido.
Reconoces su lucha y le admiras por ello. Se gano tu respeto.
Tu, quieres ser su amiga y acompañarle en su camino, ¿Verdad?”
Si.
Es exactamente así.
Yo comencé a admirarle, a respetarle y apreciarle…
Zero se convirtió en un gran amigo. Y gracias a él, mi mundo creció mucho mas, pues ahora contaba con mas amistades.
No deje de observarlo, de apoyarlo y apreciarlo.
Lloré a su lado…
Me enojé cuando se equivocó…
Lo perdone cuando se disculpo…
Y llore de felicidad al verlo cumplir su objetivo. El poder reunirse nuevamente con la chica que siempre ha amado.
Y volví a llorar de felicidad al ver como su amor era correspondido.
Si, Zero es la persona que más admiro…
Ese respeto y admiración, no hizo más que crecer con el tiempo…
Tú estuviste ahí cuando nos atacaron. Atravesaste un campo de batalla sangriento para venir a salvarnos.
Viniste por mi…
Ni lo dudaste…
Tampoco dudaste en sacrificarte…
Tú… eres tan tonto…
Tan valiente y tonto…
Jeje…
Zero…
Dime…
Siempre estarás ahí cuando necesite ayuda, ¿Cierto?
[El sonido de las sirenas viaja y se cuela por casi todas las calles de la ciudad.
El caos se apodera de la atención de todos…
Las miradas apuntan a una sola dirección…
El centro comercial más grande e importante de la región, ha sido tomado por terroristas. La policía, bomberos, ambulancias y soldados, se encuentran rodeando todo el perímetro.
Desde una distancia segura, Verónica observa de brazos cruzados y apoyada sobre su auto.]
[Luna]
-¡Señorita Verónica!-
-Joven Luna Araciel…-
-¿Cómo está la situación?- Yo pregunto.
-Tal como lo ves, un completo caos. Nadie sabe cómo proceder, debido al salvajismo de estos terroristas. No se les puede subestimar…-
-Entiendo…-
-Veo que te acompaña Justina-
-Estábamos juntas cuando nos enteramos de lo sucedido…-
-Buenas tardes señorita Verónica. Me avergüenza admitir que he fallado en mi misión. Se supone que estaba aquí para detenerlos- Dice Justina con mala cara.
-No te mortifiques, tu trabajo no era nada sencillo. Ahora finalmente sabes donde están. Aunque claro, acabar con ellos no será fácil- Explica Verónica.
-Mi compañero Elliot, dice que hay otros grupos más pequeños, atacando en otras partes de la ciudad, aprovechándose de la distracción de este evento. No podrá venir a ayudarnos- Comenta Justina.
-Entiendo. Por cierto Luna, cuando me llamaste, me dijiste que estabas con Zero. No lo veo por aquí- Comenta Verónica.
-Zero está buscando la manera de salvar a nuestras amigas, Lina e Irina-
-Oye… dime que no va a meterse solo ahí…-
-Descuide, no va a hacer algo así. Fue a reunirse con Reina y luego con los demás, para planificar una manera de rescatarlas- Yo explico.
-Entiendo, pero debido a que todo este asunto captó la atención de todo mundo…- Dice Verónica, mirando fijo hacia el gran edificio.
-No podrá prohibirnos rescatar a nuestras amigas…- Yo digo con firmeza.
-Lo sé, por eso solo permitiré la operación de rescate. Solo salven a sus amigas y retírense. El resto deberá encargarse el ejército y la policía. Incluso la misma Ángelus- Explica Verónica.
-¿Qué es lo que demandan los terroristas?- Pregunta Justina.
Verónica se enciende un cigarrillo…
-Piden la presencia del consejo de los 7-
-¡¿Eh?!- No puedo evitar sorprenderme.
-Lo que escuchaste. Y dijeron que asesinarán a un rehén cada media hora, hasta que aparezcan-
-¡¿Cada media hora?! ¿Cuánto hace de ese anuncio?- Pregunta Justina.
-28 minutos-
-¡Entonces…!- Yo digo.
-Sí, va a caer la primera víctima. Seguramente lo muestren en esa enorme pantalla de ahí arriba…- Dice Verónica, mostrando una mirada inexpresiva, como si no tuviese sentimientos.
Al cumplirse el plazo de tiempo, los terroristas inician una trasmisión que podemos apreciar en la gran pantalla del centro comercial. De hecho también se ven en otras pantallas alrededor, parece que hackearon toda la manzana…
Y entonces, con gran frialdad, toman a un inocente hombre y acaban con su vida de un disparo. Luego arrojan su cuerpo por una de las ventanas…
El mundo entero queda aterrado…
Un gran silencio se crea…
Todos se lamentan…
Todos sufren…
Todos temen…
Un acto cruel que ha durado segundos, sin permitir unas últimas palabras, sin comentarios. Simplemente cumplieron con lo que prometieron…
La idea de que Lina o Irina puedan ser elegidas en cualquier momento, me provoca un frio congelante en todo mi cuerpo…
-Verónica, Justina y yo, iremos a reunirnos con los demás para planificar el rescate- Yo digo.
-Recuerden que no pueden ser vistos por nadie. No armen un espectáculo. No salven a todos, solo a sus camaradas- Ordena Verónica.
Justina y yo, nos movemos a toda prisa para reunirnos con los demás. Lisa nos envió la ubicación del punto de reunión.
-Luna, ¿Estás bien con eso de no ayudar al resto de los rehenes?- Me pregunta Justina.
-¡Por supuesto que me encantarí! Pero debo mantenerme fría. No siempre se los puede salvar a todos, lo tengo bien claro. Es por eso que daré todo para salvar a los míos, quienes conforman mi mundo-
-Luna… jeh… se nota que pasaste por muchas cosas. Aun así, me disculpo, todo esto es porque falle en mi trabajo-
-¡Oye, el mundo se llenó de conflictos por todas partes! ¡Son tiempos muy locos! ¡Nadie te va a culpar por esto! ¡No siempre saldrá todo como queremos!-
-Gracias Luna-
-¡Los héroes tendrán que ser los de Ángelus! ¡La responsabilidad cae en ellos ahora!-
-Eso lo entiendo. Por cierto, ¿Cómo crees que este Zero?-
-Es lo que más me preocupa ahora. ¡Si nos resulta difícil poder mantenernos centradas! ¡No quiero imaginarme él! ¡Si no logramos un buen plan, Zero se lanzará a por todas para salvarlas!-
-Jeh, veo que lo conoces muy bien-
-¡Así es! Y la verdad es que… ¡Yo también haré lo mismo si la situación lo requiere!-
-Jeje, que bonita amistad tienen-
[Sarah]
Tras enterarnos de lo sucedido, rápidamente nos movilizamos. En estos momentos, me encuentro junto a mis hermanos, en la terraza de un edificio cercano. Estamos estudiando la situación y planificando, mientras esperamos que los demás lleguen.
-Lisa, ¿Cómo va el escaneo del centro comercial?-
-Va a un 50%, debido a lo complejo del edificio, poder escanear todas las instalaciones, entradas y ductos de aire, llevará bastante tiempo…-
-Entiendo hermanita, ¿Podemos planificar algo con lo que ya tenemos?-
-Es posible, aquí tienes una copia de los planos escaneados hasta el momento-
-Sarah, acaban de asesinar a un rehén, tal como prometieron…- Dice Andrés con frustración.
-No podemos saber cuánto tiempo tenemos, alguna de ellas podría ser escogida en cualquier momento…-
-Todo el lugar está siendo vigilado desde el exterior. Hay helicópteros sobrevolando la zona, tanto de la policía como del ejército. No solo eso, en los tejados hay terroristas custodiando– Menciona Andrés, quien observa con binoculares.
-Las fuentes de calor, revelan una gran cantidad de ellos, pero aun no es posible saber el total- Menciona Gabriel.
-Está bien, la idea no es enfrentar a todos. Entraremos, tomamos a nuestras amigas y nos largamos. Eso sí, cada enemigo que veamos, lo eliminamos- Yo digo.
-Entendido…- Dice Andrés.
-…- Gabriel se mantiene en silencio.
-Gabriel, está bien si no participas. Sé que aun mantienes fresco los recuerdos de la última misión…- Yo digo.
-Está bien, lo que sucedió fue un golpe muy duro para mi, una lección de cómo es este mundo realmente. No pienso huir, seguiré avanzando. No abandonaré a mis amigas, así que no dudaré en disparar y acabar con todo enemigo que se me cruce. Ellos no lo harán con nosotros…-
-De acuerdo hermanito, entonces confiaré en ti- Le digo, colocando una mano sobre su hombro.
-¡Ah! ¡Ahí vuelven Reina y Zero de verificar los alrededores!- Anuncia Andrés.
[Mientras se desarrolla el conflicto en la ciudad capital, en otra parte del mundo, se está llevando a cabo un gran operativo.
En uno de los tantos desiertos del país de México, el escuadrón liderado por el hermano de Irina, Dalas Anderson, se encuentra atacando una de las bases principales de los terroristas que se hacen llamar “Las verdaderas alas”.
Ocultos tras unas rocas, se protegen de la lluvia de balas, provenientes de la entrada de una enorme cueva.
Los soldados de Ancardia, no pueden avanzar, deben esperar la señal del agente Fredor, quien se ha infiltrado para sabotear todas las defensas.
“¡Capitán! ¡Luce distraído! ¿Ocurre algún problema?”. Pregunta una compañera del escuadrón.
El rostro de Dalas muestra preocupación, pero no por la situación en la que se encuentran. Le resultaría difícil poder contar cuantas veces ha estado en operativos con ese grado de peligro.
Algo más perturba su corazón…
“No es nada, solo tengo un mal presentimiento”. Dice mientras piensa en su hermana, aunque desconoce el motivo.]
[Irina]
En cuanto inició el ataque, el pánico reinó de inmediato. Todos los civiles fueron atrapados y llevados al gran patio de la planta baja, junto a la entrada principal. Debido a la gran cantidad de gente, algunos se encuentran amontonados también en el primer piso.
Lina y yo, no formamos parte de todos ellos. Esto debido a que no nos dejamos controlar por el pánico. Mantuvimos la calma y buscamos donde escondernos, logrando meternos en una sala de máquinas y escabullirnos en los ductos de ventilación, que, para nuestra fortuna, son bastante grandes en tamaño.
En el momento en que nos escondíamos, nos topamos con dos niños pequeños que tuvieron la misma idea. Claramente estaban aterrados, se separaron de sus padres en el peor momento. A pesar del miedo, tuvieron el coraje de buscar escondite, lo cual es admirable. Lina y yo, nos hicimos cargo de ellos, por lo que estamos los cuatro escondidos.
Pero la realidad es que no se por cuanto tiempo, ya que estos terroristas no han dejado revisar cada rincón. No son idiotas, no se confían…
Es cuestión de tiempo para que se den cuenta de que los ductos de aire son un perfecto pasaje para esconderse. Si es que ya no lo hicieron…
Desde nuestra posición, nos encontramos a gran altura, aun así, podemos visualizar el patio principal, en donde tienen a todos. De hecho, hasta somos capaces de notar a las dos lobas, siendo parte de los rehenes.
Supongo que esa rubia está pagando el karma por lo del tren…
Solicitan la presencia del consejo de los 7, las cabezas principales de Ángelus. Y al no dar señales de aparecer, han asesinado a un rehén cada 30 minutos. Ya han muerto 3 y se aproxima la cuarta víctima…
Se están impacientando cada vez más…
Su actitud se vuelve más violenta, algunos disparan al aire para causar terror, otros golpean rehenes porque si, sean niños, mujeres, hombres, les da igual…
Si esto sigue así… puede que decidan matar a todos o volar todo el edificio…
La situación es horrenda…
Una auténtica pesadilla…
Sin embargo, mi corazón late normal. Soy capaz de pensar con calma…
¿Es por mi experiencia en la invasión a la base? ¿Perdí el miedo al peligro?
No… no es eso
Soy una humana normal. Siento miedo como cualquiera, es solo que no me dejo conquistar por él…
¿Entonces como es que me mantengo centrada como si esto no fuese tan peligroso?
Si tengo que pensar una respuesta… esa sería…
“¡PARECE QUE ESOS DESGRACIADOS NO VAN A APARECER! ¡¿ESTAN ENTENDIENDO LA SITUACIÓN?! ¡SUS PRECIADOS HEROES LES HAN ABANDONADO! ¡LES DA IGUAL SUS VIDAS!”
De pronto, el que parece ser el líder, comienza a gritar fuerte. Su voz resuena por los parlantes de todo el complejo. Y creo que incluso están transmitiendo todo en vivo…
“¡¡¡AMAN TANTO A ESOS CABRONES DE ANGELUS, SOLO PORQUE LES HACE LA VIDA MAS COMODAS!!! ¡¡¡PERO EN REALIDAD SON UNOS COBARDES SIN CORAZON!!! ¡¿QUÉ ME IMPIDE MATARLOS A TODOS EN ESTE MOMENTO?!”
El pánico vuelve a elevarse a un nuevo nivel. Varios terroristas comienzan a disparar por todas partes, por simple diversión. Algunos resultan heridos por esto, incluso algunos proyectiles han llegado a donde nos encontramos. Afortunadamente ninguna bala nos lastimó.
Lina abraza y contiene a los dos pequeños. Me mira con lágrimas en los ojos, esta aterrada también…
Y al notar mi respiración, me doy cuenta que yo también. Esto último fue demasiado intenso…
“¡TAL VEZ DEBERIAMOS COMENZAR A ELEGIR NIÑOS! ¿QUÉ DICEN? ¡QUIZAS ESO DESPIERTE EL CORAZON DE ESOS COBARDES QUE SE NIEGAN A APARECER!”
Lina y yo nos miramos con horror. Estos tipos no amenazan al aire, realmente cumplen con lo que prometen. Los veo con la suficiente frialdad como para hacer semejante cosa…
La situación empeora con cada minuto que pasa…
“¡¡¡Ustedes son los verdaderos cobardes!!!”
De pronto, quien alza la voz en contra de ellos, es aquella cantante, quien también forma parte de las lobas.
“¡Ángelus los hace cagarse tanto en los pantalones, que tienen que hacer todo este circo para creer que son una amenaza! ¡¿Por qué no van directamente a tocarles la puerta a ellos si tanto los odian?!”
¿Todas las lobas tienen ese temperamento?
¡Es una idiota! ¡Incluso los lobos reales saben cuando no deben mostrar los colmillos!
“¡En cuanto aparezcan ellos, no tendrán oportunidad de llorar y suplicar por sus vidas! ¡No tienen idea de a quienes están provocando!”
La rubia se une a su compañera, ambas se levantan y alzan la voz para amenazar a los terroristas, incluso burlarse de ellos…
¡¿Tan idiotas son?! ¡¿Enserio se creen intocables?!
[Tal como piensa Irina, aquellas dos Lobas estaban demasiado acostumbradas a mostrar los dientes, para mantener siempre en alto, el pensamiento de que son fuertes y nadie podrá detenerlas.
En un intento de evitar que el miedo las conquiste, elevaron ese pensamiento, dejando el razonamiento de lado, manteniendo la creencia de que, si se muestran intimidantes, nada les sucederá.
También confían en Ángelus, debido a que han visto de cerca como trabajan alguno de sus miembros.
Lamentablemente el ego les juega en contra. Y así como en la naturaleza, siempre habrá una bestia más intimidante que otra. El líder terrorista se acerca a la cantante y la sujeta del cabello con violencia.
“¿Crees que no puedes ser escogida, solo porque tienes un poco de fama? Al contrario, eres la presa perfecta para dejar un mensaje”
El líder terrorista la sujeta del cuello y la acuesta en el suelo de forma brusca, para luego colocarle la punta de su arma en la boca.
“¡Qué ella sirva de ejemplo, para que entiendan que cualquiera puede morir! ¡Da igual la edad, genero o tipo de profesión!”
Sin siquiera dudarlo, jala el gatillo y otra vida se pierde…
La loba de cabello rubio grita el nombre de su compañera, pero es reducida por un golpe en la cabeza. Uno de los terroristas utilizo la culata del rifle de asalto para silenciarla temporalmente.
Todo mundo queda horrorizado ante lo que acaban de presenciar…]
[Irina]
De nuevo han arrebatado otra vida…
Esa chica de verdad se creía invencible… y todo acabó en un instante…
Era una persona horrenda, pero nadie sabrá la verdad…
-Irina… ¿Qué hacemos…? A este paso… puede que se les acabe la paciencia y quieran matar a todos… o destruir el lugar…- Comenta Lina con miedo.
-Temo que escapar va a ser imposible. Son demasiados y custodian bien cada rincón…-
-¿Solo podemos esperar…?- Pregunta ella con tristeza.
-Si…-
“¡Oye! ¡Mira esto! Por este conducto puede caber perfectamente una persona, ¿Crees que habrá ratas escondidas?”
De pronto todo mi cuerpo experimenta un frio congelante…
¡Nos van a encontrar!
Por más que sigamos avanzando… nos van a alcanzar…
También haremos mucho ruido…
Si no nos ven, nos dispararán de todos lados…
-Irina… nos van a…-
Hay poco tiempo…
No se me ocurren ideas…
No hay nada que se pueda hacer…
Observo a mi amiga y a los pequeños…
-Escuchen bien, ustedes dos tienen que avanzar y esconderse bien. Tu amiga te necesita y tu la necesitas a ella, protéjanse el uno al otro, ¿Entendido?-Le digo a los niños.
-*Snif* Pero señorita… ¿Qué va a pasar con ustedes…?- Pregunta el niño, abrazando fuerte a su amiga.
-Nosotras somos fuertes y es nuestro deber protegerlos. Estaremos bien, no se preocupen jeje-
Le muestro una sonrisa.
-¡Ahora sigan adelante! ¡Sean valientes!- Dice Lina con una sonrisa.
Los niños avanzan por los ductos, procurando no hacer ruido. Lo único que podemos hacer, es hacerle creer al enemigo, que solo nos ocultamos nosotras dos…
Se me viene a la mente, todos los posibles resultados que experimentaremos…
Si no nos matan, entonces solo nos espera…
[Lina e Irina, son encontradas por los terroristas. Con violencia, son sacadas de los ductos y llevadas al patio central de comidas del piso más alto.
“Así que había dos lindas ratitas escondidas”. Dice uno de ellos, con felicidad y emoción.
“¿Las llevamos abajo?”. Pregunta otro.
“Daria bastante lastima hacerlo, ¿No crees? Después de todo… son bastante atractivas jeje”
“¡Me gusta como piensas! No viene mal un poco de diversión, esta mierda me está aburriendo bastante”
Los terroristas no esconden sus pensamientos y deseos más horrendos. Irina se da cuenta de que no las matarán, pero eso llevará a los otros posibles resultados que ella ya se había planteado.
Entonces, uno de ellos le da una orden, la cual no puede negarse, si quiere seguir viviendo…
Con una horrenda sonrisa, pronuncia las siguientes palabras…
“Tu, la del cabello café… ponte de pie y quítate toda la ropa. Que no quede nada y luego pon las manos detrás de tu cabeza. ¡Danos un buen espectáculo!”
Lina se horroriza al escuchar eso. Irina mantiene una mirada seria, mientras una gota de sudor cae por el costado de su rostro. Su corazón late fuerte y veloz…
Mientras se pone de pie, siente como el tiempo a su alrededor, se vuelve más lento…]
[Irina]
Escuchar esa petición no fue una sorpresa. Era algo que esperaba de las tantas ideas horrendas que se me aparecieron en la mente…
Fue un impacto fuerte escucharlo…
Sin embargo… mi corazón comienza a calmarse…
El miedo va perdiendo su tamaño…
¿Es porque no me desagrada desnudarme frente a ellos?
No, de hecho, me provoca tanta rabia y asco, que quiero matarlos con mis propias manos. Sus miradas, sus risas, me dan tanto asco que quiero vomitar…
¿Entonces como es que estoy tan tranquila? ¿Cómo no he cedido a la desesperación y las lágrimas?
Porque en mi corazón… hay un único pensamiento…
No es solo un deseo…
Es como una certeza…
Como una voz que me dice…
“Todo va a estar bien, lo sabes”
Si…
Tal como aquella vez, todo va a estar bien al final…
Porque sé que vas a venir nuevamente a salvarme…
¿Verdad, Zero?
[Con ese último pensamiento, sonríe levemente, depositando toda su esperanza en su preciado amigo, en quien confía plenamente.
Ella comienza a quitarse la ropa, quedando completamente desnuda frente a todos.
Los terroristas aplauden, silban y festejan. Sus miradas se concentran en todas las partes privadas de la joven.

Ella mantiene las manos detrás de su cabeza, pues algunos terroristas le apuntan con sus armas que no realice ninguna tontería.
Su mente se mantiene fuerte, a pesar de estar mostrándolo todo…
A pesar de las miradas…
A pesar de la desgarradora vergüenza…
Ella no se quiebra y mantiene una mirada firme hacia adelante.
“¡Esperen! ¡Yo también me desnudaré!”
Lina sorprende con esas palabras. Entonces se quita toda la ropa y se coloca junto a su amiga, sonriéndole.
“No te dejaré sola en esto. Creo saber lo que piensas. Yo también lo sé, el vendrá a salvarnos. Y no estará solo jeje”
Ambas quedan humilladas frente a todos, despojadas de toda tela que pueda cubrirles el cuerpo. Todos se burlan de ellas, les piden que bailen para ellos, que realicen diferentes poses para su diversión, les sacan fotos o graban videos para continuar humillándolas.
Quien lidera todo este acto de asquerosa perversión, se acerca a Irina y coloca las manos en sus pechos.
“Ambas son muy hermosas, vamos a hacer que se diviertan mucho”
Irina aprieta fuerte los dientes y retiene las lágrimas de rabia…
El terrorista se aparta unos centímetros hacia atrás y voltea a hablarle a sus compañeros.
“¡Oigan, comenzaré primero con la de cabello café! ¡Que otro se divierta con la rubia! ¡No se contengan muchachos!”
Irina baja la mirada levemente, cierra sus ojos y piensa…
“Zero…”
Entonces sus pies captan un fuerte estruendo que sacude levemente su esqueleto.
Mientras mantiene los ojos cerrados, piensa en algo simple, quizás ridículo para ese momento.
“¿Eh? ¿Acaso una bolsa pesada ha caído del techo?”
Al abrir sus ojos, ve una silueta frente a ella…
Un joven de cabello negro, con una chaqueta larga del mismo color, decorado con franjas azules.
Un uniforme que reconoce a la perfección…
Su fe y esperanza, ha sido recompensada. Pues su preciado amigo, ha entrado en escena.
“Zero… sabía que vendrías jeje”
Todo ocurre en un instante…
En cuanto el terrorista que estaba frente a ella, voltea hacia adelante, el joven realiza un movimiento veloz…
Un puñetazo que causa un fuerte estruendo.
Nadie entiende que sucede…
Nadie asimila lo que está sucediendo…
Uno de los terroristas escucha un ruido extraño. Algo ha golpeado o más bien, se ha estrellado contra una columna cercana.
Al mirar bien, nota que lo que ha impactado, es un brazo…
“¡T-Tu brazo!”. Advierte alguien.
Aquel terrorista que se atrevió a tocar a Irina, se da cuenta de que el brazo que uso para realizar tal acto, ya no se encuentra allí.
Zero utilizó el poder de la maldición para incrementar su fuerza por un instante y realizar un potente ataque certero, solo con su puño.
El terrorista comienza a gritar por el dolor y la impresión. Los demás quedan aterrados, intentan disparar, pero sus armas no responden, ya que fueron saboteadas por los agentes.
Zero voltea a ver a sus amigas. Y al notar que se encuentran completamente desnudas, se da cuenta de la espantosa situación…
Comprende lo que estaba sucediendo, lo que le provoca un fuerte revoltijo en el estomago, a la vez que una fuerte presión en su cabeza y una temperatura alta en su cuerpo.
El joven desconoce que tanto se atrevieron a hacerles.
Se le viene a la cabeza, todo tipo de horrores. Es por eso que la ira crece más y más…
Con la poca calma que le queda…
“Lina… Irina… estoy aquí, están a salvo y perdón por lo que van a ver…”
Lina e Irina notan los ojos rojos en su amigo, pero no sienten rechazo por esto. Están felices de ver como ha venido a rescatarlas, tal como esperaban que sucediera.
El joven voltea hacia adelante, mira hacia sus enemigos mientras desenfunda su espada y entonces…
“Ustedes… ¿Qué mierda…?”

¡¿QUÉ MIERDA LE HICIERON A MIS AMIGAS?! ¡¡¡VAN A PAGAR CON SU SANGRE!!! ¡¡¡NO DEJARE A UNO SOLO CON VIDA!!!”
Su cuerpo expulsa un aura oscura que rodea todo su cuerpo…
Sostiene con firmeza su katana de color negro, llamada “Soul of Serah”. Y entonces se acerca a quien planeaba mancillar a Irina, quien se retuerce de dolor por la pérdida de su brazo.
Sin contenerse, corta el otro brazo. Luego le corta las piernas, dejando solo un torso tirado en el suelo.
El terrorista ruega por su vida, suplica que le perdonen. Pero el joven solo lo mira con una expresión demoniaca.
Dejando en claro que no existe perdón, clava el filo de su espada en el centro del pecho del terrorista, acabando completamente con el terrorista.
Otro se acerca a atacarle con un cuchillo, debido a que las armas de fuego ya no responden. Pero Zero le esquiva sin problemas y le parte el cuerpo a la mitad, de un solo corte.
Por primera vez, su mente acepta agradecido el poder de la maldición, pues le permitirá acabar con todos sus enemigos, sin piedad.
Otro enemigo se acerca por detrás, pero recibe tres cortes. Uno le arrebata el brazo derecho, el segundo corte el derecho y el tercero le corta el pecho en diagonal.
Sin embargo, no fue el joven quien arrebató aquella vida, sino una joven pelirroja…
“¡No te preocupes amorcito, no dejaré que te manches tu solo! ¡Sea en el cielo o en el infierno, estaremos juntos! ¡¡¡Matemos a todas estas mierdas que se atrevieron a manchar a nuestras amigas!!!”
Reina Alcott aparece, como si hubiese caído del cielo. Se lanza hacia los enemigos con una furia igual de intensa que la de su novio. Y al igual que su amado, procede a cortar a sus enemigos sin misericordia.
Un espectáculo sangriento comienza. A pesar de los gritos y todo el escándalo, los refuerzos no llegan. Esto es debido a que al instante en que el joven se hizo presente, dos miembros del consejo de los 7, aparecieron por la entrada principal.
Luna, Justina, Gabriel, Andrés y Sarah, entran en escena y se unen a la batalla.
Todos lo tienen bien claro…
Aquellos terroristas ya no son considerados humanos, sino amenazas que deben ser eliminadas, pues se atrevieron a jugar con vidas inocentes y humillar a dos preciadas amigas.
Nadie se horroriza por el actuar de Zero, pues todos realizan los mismos actos crueles. Gabriel dispara con frialdad, Andrés se mueve a gran velocidad, provocando cortes letales con sus dagas, empleando por primera vez, todo lo que aprendió cuando entrenó con Agnes.
Luna no utiliza armas, no las necesita. Al ver el estado de Lina e Irina, perdió toda compasión por esas personas que ya ni considera humanas.
Con sus puños y piernas, quiebra los huesos, parte brazos, pulveriza piernas y hasta rompe el cuello de sus enemigos.
Lina e Irina observan, sorprendidas y algo asustadas, pero no sienten asco ni rechazo, solo alegría por ver a sus amigos, en especial al joven Zero.]
[Irina]
Es la primera vez que los veo a todos en acción. La escena frente a mis ojos es bastante fuerte, pero siempre supe qué clase de cosas realizaban en sus trabajos. Se como es la vida de un agente, no soy estúpida como para horrorizarme de todos y querer alejarme.
La batalla dura muy poco, todos los terroristas están muertos.
-Perdón por tardar tanto, no fue sencillo encontrar la manera de entrar- Dice Sarah, acercándose.
-Está bien… sabía que vendrían-
-Lamento el espectáculo, pero…-
-Lina y yo, vimos en primera fila, las crueldades que cometieron estos terrorista. Eran escoria… ¡Todos son escoria! ¡Ellos querían…!- Yo digo, con verdadero asco y enojo.
-Lo sé, pero no pudieron conseguirlo, ¿Cierto?- Dice Sarah sonriéndome con dulzura.
-Hemos finalizado, debemos irnos- Dice Luna.
Me quedo observando a Zero, quien mantiene una mirada baja y triste, luego de finalizar la sangrienta batalla. Su cuerpo y sus manos, están manchados con sangre de esos bastardos.
-Zero…- Yo lo llamo.
-El voltea a verme y me sonríe levemente-
-Estamos bien, no nos hicieron nada, gracias a que viniste. ¡Nos salvaste!- Le digo, mientras sonrío con una alegría totalmente sincera.
Mis palabras logran calmarle el alma. ¿Cómo lo sé? Pues porque sus ojos perdieron ese color rojo, volviendo ser normales.
Mis pies avanzan por si solos…
Yo… en este momento solo quiero abrazarlo…
-*Snif* Zero…-
Mi amigo se percata del estado en el que me encuentro, de que no llevo nada de ropa, por lo que se avergüenza e intenta apartar la mirada, pero a mí me da igual.
Ignorando mi situación, le doy un fuerte abrazo…
-*Snif* Sabia que vendrías de nuevo. Sé que siempre vendrás cuando esté en peligro, tu eres así, un amigo verdaderamente confiable-
Zero me cubre el cuerpo con su chaqueta y luego me abraza también.
-Irina… casi se me sale el corazón al enterarme de lo que estaba pasando. En verdad… deseaba mover cielo y tierra por ustedes dos…-
-Jeje… te veo capaz de hacerlo. Lamento meterte en problemas de nuevo…-
-Nunca será una molestia, meterme en problemas por ti- Me dice con una voz cálida y amable.
-*Snif* Gracias por salvarme… *Snif* En verdad muchas gracias…-
Las lágrimas finalmente salen…
Mi corazón experimenta un gran alivio…
Estoy a salvo…
Sabía que todo saldría bien…
-Aquí tienen su ropa, cámbiense rápido que debemos irnos- Dice Luna.
-¡Ustedes no miren!- Dice Sarah a los hermanos Nathan.
-Tú ya viste bastante amorcito, ¡Voltéate!-
Los chicos son caballerosos y nos dan la espalda. Tras cambiarnos, procedemos a escapar.
[Reina]
Vinimos aquí por los ductos de ventilación del techo, aunque no fue solamente eso. Tuvimos que abrir un agujero en un mínimo punto ciego del exterior, avanzar por pasillos y habitaciones, para luego abrirnos paso por los ductos. Y ahora utilizaremos ese mismo camino para escapar.
Una vez que suben todos, solo quedamos mi amorcito y yo.
-Amorcito, debemos irnos-
-Espera…-
-¿Qué pasa?-
-¿Por qué nadie más vino? Mira todo el escándalo que hicimos-
-¡Ah! Tienes razón…- Ahora que lo dice…
-Reina, escucha…-
-Disparos… muchos disparos… ¡¿Qué está pasando abajo?!-
-Escuche que gritaban… ¡Finalmente vinieron!- Dice mi amorcito, mirando hacia el centro.
-¡¿Acaso están luchando abajo con el consejo de los 7?!-
-Es probable, pero no lo sé…-
-Amorcito, echemos un vistazo…-
Al intentar acercarnos a la baranda que da acceso al patio de la entrada principal, ocurre un fuerte estruendo que nos hace caer al suelo. Entonces una gran ventisca comienza a sacudirlo todo, como si un tornado se hubiese metido dentro del edificio.
-¡No se qué ocurre pero vámonos de aquí!- Dice mi amorcito.
-¡Sí!-
El rescate de nuestras amigas, fue exitoso. Llegamos justo a tiempo, de haber tardado un poco más, ellas hubiesen sido…
Pero afortunadamente no fue así, aunque si fueron humilladas…
No importa, todos los que se aprovecharon de ellas, están muertos…
Se lo merecían…
Pagaron con sangre…
No me gusta que Zero utilice los ojos rojos, Pero… ¿Cómo detenerlo esta vez? ¿Cómo decirle que no se enoje cuando todos estábamos hirviendo de furia?
Arrebatamos vidas…
Todos lo hicimos…
Y no hay arrepentimiento…
Solo hay carga… sobre nuestras almas…
Pero está bien… lo que hicimos fue justicia. Me niego a vivir en una realidad donde nos quedamos de brazos cruzados y dejamos que nos arrebaten a nuestros seres queridos.
Al llegar a casa, hubo silencio, pero luego, poco a poco, volvimos a actuar con normalidad, siendo capaz de hacer bromas tontas de nuevo.
Lina e Irina son chicas muy fuertes, más de lo que todos creemos. Por eso las admiro y agradezco su amistad.
Una vez a salvo en nuestro hogar, fue que supimos que sucedió en el centro comercial. Aunque desconocemos que fue ese viento tan fuerte que presenciamos Zero y yo…
Al final, se presentaron dos miembros del consejo de los 7, al mismo tiempo que llegamos. Ingresaron con otros agentes de traje y sin que nadie supiera cómo, acabaron con todos los terroristas. No quedo ni uno…
Las cámaras se apagaron, los rehenes quedaron dormidos y entonces…
¿Qué sucedió?
Algo me dice que no debemos subestimar a esos tipos…
Esconden algo…
Algo siniestro…
Pero ya nos preocuparemos luego por eso. Lo que importa ahora, es que nuestras amigas están a salvo.
Nuevamente podremos volver a sonreír todos juntos de nuevo.
Mi amorcito, vuelve a ser un héroe para ellas dos jeje
[Irina]
Al día siguiente, todos nos quedamos en casa para descansar. Lo necesitamos, en especial Lina y yo…
Nos encontramos en la sala, viendo una película y platicando sobre puras tonterías. Pero solo eso basta para que estemos bien.
No he dejado de pensar en lo sucedido. Mi corazón late fuerte, en especial cuando miro a mi amigo…
Lina voltea y se da cuenta…
-Oye Irina… ¡No me digas que te enamoraste de Zero!- Dice Lina.
-*Rubor* ¡¿Eh?!-
-¡¡¡Pfff!!!- Reina escupe el jugo que estaba bebiendo.
-Jeje, es que Zero te salvo de la muerte dos veces, es suficiente razón para que nazca el amor, ¿No crees?- Suelta Lina.
Todos voltean a mirarme y luego miran a Zero.
-*Rubor* ¡¿Por qué me miran todos?! ¡No la salve en plan rescate de princesa del castillo!- grita mi amigo, avergonzado.
-Jajajaja ¡Lo sabemos!- Dice Luna.
-¿No es igual para ti? ¿Tú también te enamoraste?- Pregunta Sarah.
-¡Jajajaja! ¡Con Zero tenemos una bonita y pervertida amistad! ¡Solo eso necesitamos!- Dice Lina.
Mmm…
¿Me habré enamorado de él?
Lina a veces suelta cosas locas, pero algunas tienen una lógica sencilla…
Y no sería raro que nacieran sentimientos de ese tipo, tras todo lo que hemos pasado…
-¡Oh bueno, Zero! Si no te ganaste su amor, al menos tuviste una buena recompensa- Dice Lina, con su típica sonrisa pervertida.
¡¡¡Esa tonta!!! ¡No quiero recordar eso!
Luna se acerca y le da un fuerte coscorrón.
-¡Auch! ¡Eso duele!-
-¡Lo que les sucedió no fue chistoso! ¡Ten más respeto por tu amiga y por ti! Lo que iba a pasarles, no es nada bonito- Dice Luna.
Reina también le da un fuerte coscorrón.
-¡Deja de querer crear otra rival para mí! ¡Si Irina se enamora, no podré vencerla!- Dice Reina, para luego darle otro golpe.
-¡¡¡Basta!!! ¡¡¡Me duele!!! ¡Si ya eres novia de Zero! ¡Ya ganaste!- protesta Lina.
-¡Aun así, pueden aparecer amenazas que me quieran bajar del trono!- Dice la pelirroja.
Observo a mi amigo, entonces mi corazón late fuerte…
Pienso en los sentimientos que me genera esta escena, tan divertida y tan cálida…
Todos reunidos, todos siendo no solo buenos compañeros, sino muy buenos amigos.
En como todo esto fue posible gracias a él…
Finalmente lo comprendo…
-*Rubor* Irina… ¿Te enamoraste de mi amorcito…?- Me pregunta Reina, con miedo.
Jeje, finalmente tengo una respuesta.
– Yo no solo le tengo un enorme aprecio, sino que también lo respeto y admiro muchísimo. Hay muchas formas de amar a alguien- Aunque al final… el amor siempre es uno solo, ¿Cierto?
-Jeje, una respuesta bien madura, tal como podríamos esperar de ella- Dice Luna con una sonrisa.
-Mmm… no lo entendí bien…- Dice Lina.
[Reina sonríe al escuchar esas palabras, pues siempre le ha gustado escuchar como otras personas valoran a su amado. Pues lo que más desea, es que esa época en que todo mundo le rechazaba, quede bien atrás.
Todos los conejos sonríen con esta escena. Y el joven Zero se avergüenza, pero también sonríe.
Y entonces Irina, al comprender y liberar sus sentimientos, es quien logra la sonrisa más dulce de todas.]
==FIN DEL CAPITULO==
Comments for chapter "11-13"
QUE TE PARECIÓ?