The Lost Crystallus - 11-17
[Era una noche cálida…
Las estrellas brillaban en el cielo, sin nubes que pudieran censurarlas…
Sobre el tejado de un viejo edificio y sentada en el borde, una joven observaba la ciudad iluminada…
Se trata de Cindy, la líder de la banda conocida como “Las lobas”.
De pronto alguien llega y se sienta a su lado, una joven de cuerpo delgado y baja estatura, de cabello largo color negro.
A simple vista, parece una simple joven que se encuentra en los inicios de la adolescencia. Sin embargo, en su interior alberga una oscuridad de tal magnitud, que haría sonreír al más cruel de los demonios.
Se trata de Sadokawa Nobu, quien fue líder de la banda conocida como “Los tres mosqueteros”.
Ambas observan la ciudad en silencio…
Hasta que finalmente, una de ellas comienza a hablar…
“Vaya noche más pacífica, ¿No crees?”. Comenta la joven llamada Nobu.
Cindy permanece en silencio, observando la ciudad…
“Te he estado observando, ¿Sabes? Trabajas bien, agradezco especialmente tu colaboración de unos días, cuando humillamos a esos agentes”. Menciona Nobu, sonriendo levemente.
La loba baja la mirada por un instante y luego dice, “No hice gran cosa…”
Nobu la observa y luego sonríe, mostrando sus dientes, “Pusiste tu granito de arena como el resto. Pero tu aporte destaca mas ante mis ojos, debido a la crueldad con la que actuaste. Jeje, observar tu crecimiento me entretiene”
“¿Mi crecimiento…?” Pregunta Cindy, mostrándose asombrada.
“Llegaste al bajo mundo como cualquier mocosa resentida con la vida. Tu historia no es especial, no eres la única cuyos padres fueron una mierda, donde todos te maltrataron y abusaron de ti. Hay miles de desgraciadas como tú, pero pocas utilizan ese sufrimiento de la manera correcta para motivarse a ser más fuerte”. Explica Nobu, con una sonrisa y demostrando orgullo.
Cindy le escucha atentamente, sintiéndose ansiosa debido a que Nobu es la persona que más admira y respeta.
“Te uniste a mí, buscando un lugar en el mundo, buscando riqueza, poder y respeto. Mataste cuando te ordené matar, torturaste cuando debiste hacerlo y supiste perdonar donde viste potencial. Me temes y me respetas, por lo que sabes dónde ubicarte. Y mira nada más tu progreso, ya vas formándote tu propio grupo de raritas. Quizás tu me sustituyas cuando caiga jaja”. Expresa Nobu, como si relatara algo divertido.

Cindy observa sorprendida ante esas palabras.
“¿Sustituirte? No creo poder estar a la altura… y además… se me hace difícil verte caer. Nadie puede superarte, eres la mejor”
Al escuchar esas palabras, Nobu sonríe…
“Incluso yo, debo agachar la cabeza ante otros que son más fuertes y despiadados. He sabido moverme en este mundo, porque supe adaptarme a la crueldad que este presenta. Observo y estudio a mis enemigos, me escabullo entre ellos para conocer sus debilidades y luego apuñalarlos de frente, disfrutando de sus miradas de decepción y angustia. Es la mejor manera de obtener las victorias, las reglas y el honor solo dificultan la supervivencia.
No debes confiarte con tus enemigos. Así como tú sentiste odio y lo usaste como motivación, también puede suceder con el enemigo. Siempre puede regresar a buscar venganza. Esta vida… es un ciclo de odio sin fin…”
Cindy observa con asombro, pues a pesar de ser mayor, no posee ni la mitad de sabiduría de Nobu. A pesar de no conocer su toda su historia, puede sentir que ha llevado una vida horrenda, que la ha obligado a ver solo lo más oscuro del mundo.
“¿Crees que alguien a quien jodiste, pueda regresar y vencerte?”
Nobu guarda silencio unos segundos, pensativa…
“No lo puedo descartar, pues le he cagado la existencia a cientos de personas. Y lo admito, a veces cometo el error de dejarlos vivir, simplemente porque me divierto viéndolos sufrir. Por ejemplo, cuando le dimos una patada en el culo a esos agentes y los expulsamos de la ciudad. Entre ellos había dos jóvenes a los que engañe de lleno. Lo dieron todo para sobrevivir a mi trampa. Al final, la chica se sacrificó para salvar a su debilucho amigo. Seguramente el tonto se pego un trauma inolvidable jeje”
Cindy observa en silencio, su corazón late fuerte al ver como ella cuenta semejante historia, con una sonrisa. Siente temor pero también admiración por la actitud que demuestra.
“Pero supongamos que el chico logra recuperarse, aferrándose desesperadamente a lo primero que tiene delante, ¿Sabes de qué hablo?”
Cindy se queda pensando unos segundos…
“La venganza…”
Nobu alza su dedo índice.
“¡Correcto! El chico se aferra al odio y crea un objetivo por el cual poder levantarse cada día. Su odio hacia mí y su deseo de vengar a su amiga. Entonces pueden ocurrir dos escenarios, uno donde el idiota vuelve gritando a los cuatro vientos y yo me lo cargo sin ningún chiste. Bueno, al menos volvería a ver a su amiga en el mas allá.
Y otro escenario donde usa su cerebro, es paciente y juega sus cartas como es debido. Entonces nada podría negar que sea capaz de derrotarme. En este mundo, siempre habrá alguien que te supere, es inevitable. Así que simplemente reza para que vivas tu vida sin llegar a conocer a esa persona”
Cindy baja la mirada unos segundos y luego la laza para mirar las estrellas.
“En verdad piensas en todas las posibilidades, es asombroso”
Nobu la observa con una sonrisa y…
“Si llego a caer, aprovecha la oportunidad para ascender. Y no pierdas el tiempo en vengarme, eso solo te distraerá. Enfócate en tus objetivos, nada más”
Un relámpago ilumina el cielo, acompañado de un trueno tan fuerte como si fuese el rugido de una bestia…
Cindy abre sus ojos, pues estaba sumida en un recuerdo del pasado. Se encuentra sentada en un sillón, dentro de una habitación grande y lujosa. Mira de reojo hacia la ventana y comprueba el mal clima que hay fuera.
El cielo presenta nubes oscuras que se camuflan con el color de la noche, pero que se revelan en cuanto las descargas eléctricas, amenazan con atacar la superficie.
“¿Por qué la recuerdo en estos momentos? ¿Acaso es señal de que algo malo se avecina?
Jeh… como si eso fuese raro. Después de todo, en esta vida de mierda, siempre hay tormentas…”. Dice ella, mientras baja su gorra para volver a reclinarse y cerrar los ojos.
El casino se encuentra repleto como todas las noches. Las personas apuestan en busca de riqueza fácil. Otros emplean su suerte en la búsqueda del placer, desafiando al personal que ronda en las zonas más adultas. Otros simplemente se divierten comiendo y bebiendo.
Todo mundo ignora la silueta humana que observa y se burla de todos desde las alturas…
La paz nocturna de pronto es interrumpida, cuando las maquinas comienzan a presentar fallas, vomitando todo el tesoro de sus interiores…
La economía se pierde, las transacciones se rebelan, nadie es capaz de comprar ni apostar nada. El placer se interrumpe y la confusión se apodera de todo el ambiente…
Y en mitad de ese caos, una fuerte carcajada provoca que todos observen hacia el techo. Allí todos notan la presencia de una misteriosa mujer, portando un traje llamativo, con un antifaz que oculta su identidad.
“¡Jajajaja! ¡Esta noche no hay riesgos! ¡No hay ganadores ni perdedores! ¡Solo riqueza libre para que cualquiera pueda tomarla! ¡Ah! ¡Pero lamentablemente el placer queda prohibido! ¡No se enojen con esta encantadora ladrona fantasma que solo busca una cosa! ¡El mayor tesoro de este casino!”
Las alarmas comienzan a sonar, el personal de seguridad se moviliza para intentar atrapar a la misteriosa ladrona fantasma. Y las adorables conejitas del establecimiento, se muestran fieras como leonas, portando armas de fuego y cuchillos militares.
Cindy abre los ojos exaltada y se comunica una de sus fieles compañeras…
“¡¿Qué está pasando!?”
“Apareció una mujer disfrazada y haciéndose llamar ladrona fantasma. De alguna manera ha alterado todo lo electrónico de los salones. Y proclama estar aquí para robarnos nuestro mayor tesoro”
Cindy muestra una mirada siniestra…
“Han venido por el cristal. Y tal como el nos dijo, no cualquiera vendría por él. ¡Esto es un montaje, estamos bajo ataque! ¡Qué todas se preparen! ¡Cierren compuertas, desplieguen personal en todos los pisos y pasillos!”
“¡Entendido!”
“Y una cosa más… los quiero muertos a todos…”
“Así será, emplearemos todo nuestro arsenal”
“Sandra, utiliza el centro de mando, despliega todos los aparatos que puedas, a ti se te da bien”
“¡Sí!”
Cindy se levanta de su asiento y camina hacia la ventana. Contempla la ciudad nocturna desde lo más alto. Ve como inicia la lluvia…
“Veamos si son capaces de llegar hasta aquí. Si se creen tan valientes, vengan a desafiarme…”]
[Zero]
Cuando Verónica propuso la idea de colar dispositivos que luego controlarían para realizar un escaneo completo del casino, Lisa y Gabriel tuvieron una idea.
Esta se trataba de utilizar los mismos aparatos para poder hackear algunas maquinas como las tragamonedas, cajas registradoras, etc. Con la finalidad de ayudar a crear caos y confusión, de esa forma facilitarle las cosas a Sarah, quien hará de ladrona fantasma.
El plan resulto exitoso. Y mientras ella se hace notar, nosotros logramos colarnos sin ser vistos, pretendiendo ser clientes de la zona adulta.
En cuanto salto todo el caos, nos colamos por las instalaciones y luego nos separamos en dos grupos. Gabriel, Andrés y yo, iremos a por el jefe final, mientras que Reina y Luna, irán por el supuesto “Crystallus”.
Comenzamos a correr por unos pasillos largos, donde no paran de salirnos enemigos. Verónica nos dijo que prioricemos capturar todas las lobas que podamos, ya que quieren interrogarlas para sacar buena información del bajo mundo. Es por eso que esta noche nos vamos en plan “maquinas de matar”.
No, esta noche el filo de mi espada queda sellado, gracias al dispositivo de esa científica coneja. De momento la tengo enfundada en mi espalda, en mis manos llevo mis pistolas, con balas no letales. Aunque si la cosa se pone muy grave, entonces si tenemos permitido matar…
-Qué envidia, tú tienes munición infinita…- Le digo a Gabriel.
-No es infinita, si me quedo sin energía, no podre hacer más balas- Me dice con voz calmada.
-¿Cuánto te consume cada bala?-
-No demasiado, para una pistola está bien, puedo dar batalla por largo rato. Aunque todo depende de que tanto use mis armas. Pero si tuviera que utilizar una ametralladora, el cuento seria otro. Mi energía se agotaría muy rápido, creo que menos de media hora- Explica Gabriel.
-Entiendo, ¿Y no puedes crear una bazooka?-
-Como poder, puedo, pero sería solo en apariencia, desconozco el mecanismo que lleva a que dispare un proyectil. En tal caso, sería gastar bastante energía en crearla, ya que es algo más grande- Explica Gabriel.
-Jeje, creo que por ahora es suficiente con lo de fabricar tus propias balas. ¿Sirven para nuestras pistolas?- Pregunta Andrés.
-No, mis armas están hechas para justamente las balas de cristal que yo fabrico. Quizás debí pedir unas para ustedes, pero no se me ocurrió- Dice Gabriel.
-Descuida, tenemos suficiente munición por ahora- Yo digo.
Continuamos avanzando y enfrentando lobas que nos atacan. Nos ocultamos donde podemos y contraatacamos, armándose tiroteos a donde sea que vayamos.
-¡No paran de salir!- Dice Andrés.
-A pesar de la situación tensa y peligrosa en la que estamos, no deja parecerme gracioso que algunas lobas estén vestidas con ropa de cuero negro y cadenas, mientras que otras lo están de conejitas camareras sexys- Yo digo mientras disparo y luego me escondo.
-Supongo que no todas tuvieron tiempo de cambiarse- Dice Gabriel, disparando.
-¿Recuerdan cuando pasábamos los fines de semana, jugando juegos de estrategia e imaginábamos como seria tener vidas llenas de aventuras y todo eso?- Yo digo.
-¡Sí!- Dicen ambos hermanos con emoción mientras continúan disparando.
-Pues no esperaba que se cumpliera y los tres acabásemos en un casino, siendo atacados por conejitas sexys con armas jeje-
-¡Jajajaja! ¡Es verdad! ¡Es muy bizarro!- Dice Andrés.
-Yo si imagine algo parecido- Dice Gabriel.
-¡¿Por qué?!- Preguntamos Andrés y yo.
-Pues… las conejitas son lindas, pensé que sería curioso luchar contra ellas. Ahora sé que sigue siendo curioso pero no es divertido que te disparen de verdad…- Dice Gabriel.
-Tu mente es una caja de sorpresas…- Yo digo.
Tras un buen rato, logramos despejar el camino. Entonces Gabriel verifica el mapa para saber a dónde ir.
-Mmm… los ascensores seguramente estén bloqueados, por lo que debemos ir por las escaleras- Explica Gabriel.
-Tenemos que subir 20 pisos…- Dice Andrés.
-El edificio cuenta con subsuelo, pero por lo que se puede ver, no hay más que un estacionamiento y caminos que seguramente sean rutas de escape. Ayudamos a Reina y Luna a abrirse paso para que se adelanten y busquen el cristal en los pisos centrales, mientras que nosotros iremos a lo más alto. El problema es que las escaleras no están conectadas, por lo que en cada piso, debemos trasladarnos hacia la siguiente para ascender- Explica Gabriel, mostrando un mapa holográfico.
-Que Casino mas deforme…- Yo digo.
–Seguramente sea así a propósito, por si pasaba algo como esto- Dice Gabriel.
-Básicamente hicieron que este edificio sea un castillo con mazmorras…- Dice Andrés.
-Algo así…- Dice Gabriel.
Logramos llegar a las escaleras y subir a la segunda planta. Los pasillos son amplios y lleno de habitaciones…
-Supongo que aquí también habrá muchas lobas…- Yo digo.
-Mmm… oye hermano, se me hace raro que no haya ninguna cámara…- Dice Andrés.
-Ahora que lo mencionas, es curioso. De alguna manera deben estar monitoreándonos…- Dice Gabriel.
-Cuando escanearon todo, ¿No detectaron cámaras?- Yo pregunto.
-Solo había en la parte de lo que es el Casino, ósea planta baja. Pero en el resto no, ni siquiera en la zona erótica…- Comenta Gabriel, pensativo.
-Pero en ese sector, habían juegos donde las conejas se desnudaban, ¿De verdad no filmaban a los clientes en caso de que alguno, no sé, intentase propasarse?- Yo digo.
-Sí, es verdad, eso también es curioso. A menos que…- Dice Gabriel.
-¿Se te ocurrió algo?- Pregunta Andrés.
-Que no sean cámaras fijas, sino algo similar a los dispositivos que usamos. Ósea, cámaras que se mueven…- Deduce Gabriel.
-Eso eleva la dificultad…- Yo digo.
-Avancemos con mucho cuidado, tal como indica el mapa, este piso es bastante laberintico- Advierte Gabriel.
Avanzamos con mucho cuidado, de momento no hay enemigos a la vista. Luego llegamos a un callejón sin salida. Gabriel indica que debería continuar el pasillo, según el mapa, por lo que quizás sea un bloqueo mecánico. El propone que nos separemos para buscar en las habitaciones, algún mecanismo que desbloquee el camino.
Ingreso a una sala enorme, con una mesa larga y muchas sillas. ¿Será acaso un salón comedor? Es bastante lujoso, como de la realeza…
-Jeh… ¿Qué es esto de buscar interruptores para abrir caminos? ¿Qué sigue, resolver puzles?-
Me dispongo a revisar en cada rincón en busca de algún botón o algo raro…
Un momento… tengo un mal presentimiento… como si no estuviese solo…
Me siento observado… ¿Pero de donde…?
Instintivamente llevo mi mano hacia mi hombro para tomar mi espada y desenfundarla…
Dejo liberado el filo y…
¡Entonces con un movimiento rápido, volteo y…!
Algo pasa a un lado de mi cara, apenas pude notar una sombra…
Volteo nuevamente y veo una esfera mecánica que flota en el aire…
-¿Pero qué…?-
De pronto el objeto emite un brillo intenso y arremete hacia mí, como si fuera un cometa. Le esquivo, entonces veo que esa cosa va dejando una estela eléctrica a medida que se mueve, dando la sensación de que fuese una anguila voladora que me persigue.
Logro esquivarla a duras penas, lanzándome al suelo. Me levanto y me preparo para otro esquive. Me concentro para no perderla de vista y entonces…
¡Zas!
¡Logro rebanarla de un corte!
-Jeh… al menos no era tan dura…-
¡Un fuerte estruendo se escucha! Una de las ventanas se rompe e ingresa otra esfera como la anterior, pero esta emite un brillo blanco. Se lanza a atacarme, pero la esquivo, entonces noto un fuerte frio…
-¡¿Hielo?! Esa cosa va congelando por donde pasa… ¡Qué peligro!-
La esfera se mueve por todas partes y embiste cuando menos te lo esperas. Cambia de dirección muy fácil, por lo que no es muy predecible…
Esa cosa logra acorralarme, pero entonces entra Andrés rompiendo la puerta y de unos cuantos disparos, destruye la esfera.
-¡Mil gracias!-
-¿Estás bien?- Me pregunta Andrés.
-¡Sí!-
-¡Vamos! ¡El pasillo se está llenando de esas cosas!- Me advierte.
Volvemos al pasillo principal, allí ya estaba Gabriel. Vemos como se acercan una gran cantidad de esas esferas raras.
-¡¿Qué hacemos?!- Pregunto.
-El camino se ha desbloqueado, justo cuando aparecieron esas cosas. Al parecer, las hay de tres tipos, hielo, electricidad y fuego- Explica Gabriel.
-¡Son muy escurridizas!- Dice Andrés.
-Así que el camino se abrió…- Yo digo.
-Sospecho que alguien nos observa y trata de llevarnos a donde quiere. De momento avancemos- Dice Gabriel.
Espero que Reina y Luna, hayan podido avanzar en paz…
Comenzamos a correr, siendo perseguido por ese enjambre de pelotas elementales. Entonces aparecen más de frente, entrando por las ventanas. Nos vemos obligados a separarnos, pues cada uno entro a una habitación diferente para refugiarse.
¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡No tengo tiempo de pensar! ¡Debo escapar por donde sea que pueda avanzar!
Cruzo puertas sin saber a dónde me llevan, voy de habitación en habitación mientras esquivo esas cosas que intentan matarme.
-¡Carajo! ¡No hay mas camino! ¡¿Qué mierda hago?!-
Miro rápidamente para todas partes. Entonces me muevo hacia atrás, una esfera eléctrica pasa a un lado, entumeciéndome levemente.
-¡Eso estuvo cerca!-
Mis ojos captan una ventana, entonces solo se me ocurre una cosa…
-¡Baúl ven a mí!-
Con mi espada, enfrento las esferas, logrando cortar a tres. Entonces otras cuatro aparecen por donde vine. ¡Necesito hacer un poco de tiempo!
Me quedo enfrentando a esas cosas un poco más…
Corro hacia la ventana, le disparo para romper el vidrio y entonces me lanzo hacia el exterior.
En ese instante llega mi baúl para atraparme, me aferro a él con todas mis fuerzas y observo como las esferas continúan persiguiéndome.
Me subo arriba de mi baúl y me impulso hacia otra ventana para volver a ingresar al edificio. Afortunadamente me encuentro en un pasillo, así que corro a toda prisa, ingreso a una habitación y me escondo.
Tal parece que las esferas me perdieron el rastro…
-Uf… un poco de descanso…-
Carajo… me separé de Andrés y Gabriel… ¿Y ahora que hago…?
-Lisa… ¿Me escuchas?-
-Sí, fuerte y claro-
-Supongo que sabes lo que sucedió…-
-Sí, lamentablemente te alejaste bastante de ellos dos. Los caminos fueron cerrándose y abriéndose, por lo que nada es como el mapa original…- Explica Lisa.
-Genial… ¿Qué opciones tengo?-
-Aguarda un momento, puedo conectarme a los dispositivos que dejamos, para realizar un escaneo rápido de tu posición…-
-De acuerdo…-
Mientras espero, pienso en Reina…
Como quisiera poder verla y abrazarla…
Refugiarme en su calor corporal… y disfrutar de su sonrisa…
Pensar eso me reconforta…
Siempre pienso en ella cuando me encuentro en este tipo de situaciones…
-Zero, estas cerca de la escalera que lleva al próximo piso-
-Eso es algo bueno, creo…-
-Zero… ¡Pienso que deberías continuar!-
-¿Eh? ¿Yo solo?-
-En estos momentos, Gabriel y Andrés se reencontraron, están a salvo. Y por lo que puedo analizar, basado en las fuentes de calor, ambos están cerca de alguien que parece estar rodeada de mucha energía. Quizás sea una sala de maquinas o algo así…- Explica Lisa.
-¿Crees que es un mini jefe?-
-Jeje, es posible. Es solo mi suposición, pero quizás se trate de quien controle las esferas- Comenta mi amiga.
-Entonces vas a guiar a los Nathan hacia ese mini jefe-
-Sí, creo que es lo mas ideal-
-Lisa… ¿Crees que yo pueda enfrentar solo a la jefa final?-
-¡Sí! Yo creo en ti. Sé que eres muy fuerte-
-Jeh, gracias Lisa, ¡Eres una gran amiga!-
-Jeje, solo digo la verdad-
-Por cierto… Reina y Luna…-
-Ellas están bien, lograron avanzar sin ser notadas. Funciono que ustedes hicieran tanto escándalo para llamar la atención jeje-
-¡Bien! ¡Entonces vamos a por la jefa loba, posible coneja final!-
-¡Tu puedes! Jeje-
[El joven Zero avanza en solitario con el objetivo de alcanzar el piso más alto, donde aguarda la líder de las lobas.
Mientras tanto, los hermanos Nathan son guiados por Lisa, hacia un punto en concreto que le resulta sospechoso. Gracias a su guía, logran llegar sin demasiados problemas, habiéndose topado con pocas esferas enemigas.
Ingresan a una enorme habitación muy diferente del resto. Esta no presenta decorados lujosos, sino un aspecto más de laboratorio, con toda clase de maquinas a la vista. Y en el centro, una mujer junto a una consola de mando, protegida por un domo de cristal. Se trata de aquella loba que visitó el Bunny Ears, causándole daño a Reina y Luna, con unos guantes que provocaban descargas eléctricas, su nombre real es Sandra.
Ella lleva otro tipo de guantes y en su cabeza tiene un visor similar a los cascos para jugar videojuegos de realidad virtual.
“No esperaba que pudieran llegar aquí tan pronto. En verdad son profesionales…”. Dice la mujer con una voz calmada, observando con rostro serio.
“¿Usted controla las esferas?”. Pregunta Gabriel, sin dar rodeos.
“Así es, como pueden ver, esta es la sala principal donde se controla todo el sistema de defensa. Yo los he estado molestando con las esferas. Mi intención era matarlos o separarlos para debilitarlos”. Expresa la mujer, sin mostrar señales de alguna emoción.
Una enorme tensión se crea el ambiente. Los hermanos se mantienen alerta, observando de reojo lo que parecen ser, torretas armadas, listas para activarse en cualquier momento.
No dejan de preguntarse, cuantas armas habrá en la habitación y como podrán llegar hasta la loba para derrotarla.
“Se los ve muy relajados. Supongo que están analizando el escenario, lo cual está muy bien. Pero lamentablemente debo decirles que no cuentan con demasiado tiempo”. Advierte la mujer, mirándolos fijo, casi sin pestañear.
“¿Qué quieres decir?”. Pregunta el mayor de los Nathan.
“Esperábamos un ataque como este, por lo que nos mentalizamos para usar todas las cartas a nuestra disposición”
En las afueras del edificio, parada encima de una de las letras que forman el nombre del Casino, se encuentra Sarah, interpretando su rol de ladrona fantasma. Ella se burla de las lobas que no pudieron detenerla, quienes la observan desde la superficie, junto a la entrada.
Pero entonces su sonrisa se borra, en cuanto sus ojos captan algo que le llama la atención…
Una gran cantidad de vehículos llegaron, aparcando a no mucha distancia. Entonces un de soldados armados se forma y caminan bien organizados, directo hacia el gran edificio.
Sarah se sorprende, quedando con la boca abierta al reconocer quien va delante, comandando a ese gran grupo. Un solo individuo de traje negro…
“No puede ser… esa persona es… del consejo de los siete…”]
==FIN DEL CAPITULO==
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